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Productividad en la traducción #ETIM2013

¿Te gustaría ser un traductor productivo y no sabes cómo?

Si estuviste en el #ETIM2013 el día 30 de noviembre, seguro que tienes la motivación por las nubes. Se cocinaron muchas ideas y se fomentó la iniciativa en varias áreas. Estoy seguro de que todas las charlas te servirán para ser un poco mejor traductor. Si no estuviste, no te preocupes. En los dos enlaces siguientes puedes encontrar lo que necesitas:

Estuvieras allí o no, quiero compartir contigo mi presentación también y poner mi pequeño grano de arena para ayudarte a hacer realidad el mito del traductor productivo. Te indico además que todo esto no habría sido posible sin el maravilloso trabajo de Educación Digital, quienes con mucho esfuerzo, esmero y entusiasmo han organizado un fantástico encuentro lleno de anécdotas, risas y mucha traducción.

oct
25
Publicado por Sergio Calvo Páez el día 25 d octubre d 2013

Prioridad

¿No sabes por dónde seguir? Deberías pensar en tu prioridad.

La vida del traductor autónomo es un frenesí de constantes cambios. Cuanto antes lo asumas, mejor te irá. Los cambios implican dos hechos básicos: haces cosas nuevas y dejas de hacer otras. A veces, puedes hacer varias a la vez, pero nunca al mismo tiempo. Quien dedica su mente a más de una actividad debe saber que probablemente no podrá garantizar el éxito. Quien se concentra, suele tener más suerte, pero… ¿un traductor autónomo se puede concentrar solo en una cosa? La respuesta suele ser no.

El bombardeo de información que recibimos cada día puede turbar nuestro buen hacer. Vivimos en un mundo en el que impera el desasosiego de la multitarea frente a la parsimonia de la concentración. Saltamos de una página web a otra simplemente tentados por hacer clic, y después otro clic… hasta que nos bloqueamos… o peor aún, perdemos el tiempo sin concretar nada. Evidentemente, esta no es la mejor actitud. Por tanto, te recomiendo empezar a pensar en una escala de prioridades. Para ello, puedes empezar por aprender a decir NO de vez en cuando a:

  • Mirar a las musarañas.
  • Pensar que puedes con todo.
  • Asumir un volumen de trabajo desorbitado.
  • Aceptar trabajos no rentables.
  • Entrar en las redes sociales a deshora.
  • Renunciar al descanso.
  • Eso que estás pensando: ¿quieres añadirlo a esta lista?

Ahora bien, priorizar no significa decir no. No debes confundirlos. Este es el siguiente paso. Priorizar significa decir sí, pero con condiciones; es decir, habrá cosas que tendrán que esperar. Entender qué actividades se deben hacer en cada momento e identificar cuáles se deben retrasar no es una tarea sencilla. Según cada caso, los factores pueden variar, al igual que los objetivos o incluso los medios. Lo más sencillo es revisar las funciones que desempeñas (o deberías desempeñar) y atender a tus objetivos. Si eres traductor, tu objetivo es traducir.

En Traductivo no se teoriza. Se busca el sentido práctico. Así que nada mejor que dar un ejemplo real: ¿Por qué Traductivo ha vivido un letargo en los últimos meses y ha renunciado a tener una presencia más notable en el guateque bloguero de la traducción o dejarse ver por las redes sociales?

Algunos pueden creer que no hay vida sin tener un blog, escribir varios tuits al día o comentar las últimas noticias traductoriles que se mueven por la blogosfera. Se trata de una actividad gremial muy loable que dignifica la profesión y nos enriquece a todos los que vivimos de ella. Sin embargo, la industria de la traducción va mucho más allá del boom actual de la traducción como gremio en la Web. Esta visibilidad es solo la punta del iceberg profesional que se esconde detrás y en el que muchos han encontrado un lugar de trabajo y un modo de vida. Se debe deducir de estas palabras que he vivido una avalancha de trabajo en los últimos meses (nada desdeñable en los tiempos que corren) que me ha exigido priorizar. Pero claro, te preguntarás qué criterios he seguido para definir estas prioridades y renunciar a escribir en Traductivo durante meses. Tranquilo, no estoy descubriendo la pólvora:

  • Retorno de la inversión: tantos años de formación, el dinero invertido en ordenadores y herramientas, y el tiempo que le robo a mi familia y amigos… Todo ese esfuerzo tiene que tener su recompensa. Hablando claro: el dinero importa.
  • Retorno del esfuerzo: mi principal actividad profesional es la traducción. Mi productividad crece notablemente cuando traduzco o reviso. Es más, según el tipo de texto, mis competencias y limitaciones hacen fluctuar los resultados. Conviene entender la importancia de hacer más con menos y rentabilizar los esfuerzos. No por mucho hablar, las cosas se hacen solas.
  • Retorno de la felicidad: los nuevos retos son mi vicio, mi pasión. Adquirir y desarrollar nuevas destrezas, el leitmotiv de las entradas de este blog. Si soy traductor y no traduzco, ¿de qué voy a hablar?

En definitiva, una pausa o parada a tiempo es un paso adelante, si entiendes el concepto de prioridad. La negación no es un fracaso. Es un privilegio, si se hace con esmero. Siempre se puede retomar cualquier actividad, pero recuerda: ahora debes decidir qué actividad vas a hacer en primer lugar; el resto tendrá que esperar. No lo pienses más. Si tienes claras tus prioridades, empieza por la primera, después la segunda… y desde ahí, hasta el infinito y más allá. 😛

Propuestas de los lectores:

¿Crees que no puedes mejorar tu productividad como traductor por falta de medios? Encomiéndate a San Google.

Conviene comenzar este artículo diciendo que Google no me paga nada por decir lo siguiente (aún estás a tiempo, compañero Google ;-)). El objetivo de estas palabras es simple: descubrir un universo de posibilidades para el traductor, sobre todo novel, de mejorar su productividad con coste cero y casi sin esfuerzo cognitivo.

Todos conocemos Google, principalmente como buscador y como correo electrónico. Pocos quedan ya sin tener una cuenta en Gmail. Sin embargo, muchos desconocen lo demás. ¿Y qué es lo demás? Un sinfín de aplicaciones, un universo de posibilidades que están a un clic del ratón, que podrían optimizar tu forma de organizar el trabajo y ayudarte a encajar las piezas del puzle.

Puede que no te hagan falta ninguna de las herramientas siguientes. Es cierto que en el mercado existen muchas más, incluso de mejor calidad. Aquí lo importante no es tanto la calidad, que también, sino la cantidad. Se trata realmente de un todo en uno. Veamos de qué herramientas hablamos y cómo podemos utilizarlas en nuestro trabajo para conseguir mejorar nuestra productividad.

  • Correo electrónico:
    • Gmail: es un gestor de correo electrónico muy fácil de utilizar que además se integra muy bien con el calendario y la gestión de las tareas, pues puedes añadir los mensajes como nueva tarea en tu lista de tareas.
    • Google Talk: es un servicio sencillo y gratuito que permite realizar llamadas de voz y enviar mensajes instantáneos.
  • Página Web o blog:
    • Google Sites:  es una herramienta gratuita que te permite crear sencillas páginas web sin tener conocimientos de HTML y sin necesidad ni de instalación ni de mantenimiento de ningún tipo. ¿No querías tener tu propia página Web?
    • Google Analytics: es una solución de seguimiento de páginas Web que proporciona información muy valiosa sobre el tráfico del sitio web y el éxito que está teniendo. Es muy fácil de usar y podrás ver y analizar el tráfico desde una perspectiva totalmente distinta.
    • Blogger: es una aplicación muy sencilla que te permite crear un blog en segundos. Al igual que Google Sites, te permite elegir distintas plantillas y diseños atractivos y personalizables.
  • Herramienta de traducción asistida por ordenador:
    • Google Translator Toolkit: (kit de herramientas de traducción de Google) es una herramienta TAO. Tan simple como eso. Está diseñado para permitir que los traductores utilicen de forma gratuita una herramienta TAO y que con ello se corrijan las traducciones que el Traductor de Google (Google Translate) genera automáticamente. Con esta herramienta, los traductores pueden organizar su trabajo y el uso compartido de traducciones, glosarios y memorias de traducción. Además, se pueden subir y traducir documentos de Microsoft Word, OpenOffice, RTF, HTML, texto, artículos de Wikipedia y Knols.
    • Google Translate: o Traductor de Google es un sistema de traducción automática gratuito, basado en datos estadísticos para traducir texto, documentos y páginas web a otras lenguas y en el instante. Google introdujo su propio software de traducción en 2007, antes Google utilizaba el traductor SYSTRAN, que es utilizado por otros servicios de traducción.
  • Agenda laboral y gestor de tareas:
    • Google Calendar: es una agenda y calendario electrónico desarrollado por Google que te permite sincronizarlo con los contactos de Gmail, invitarles y compartir eventos y calendarios. Con un simple, “Acepto” o “No acepto”, los destinatarios podrán ver cómo se integra en su calendario la cita con todos sus datos, o bien proponer una nueva fecha. Además, te permite gestionar las tareas, que también puedes crear desde Gmail.
  • Diccionarios y recursos documentales:
    • Google Chrome: no te permite crear una página Web, ni es un diccionario, ni nada parecido. Solo te permite navegar por Internet, pero no imaginas cómo. Desde que lo descargué, no utilizo otro navegador. Reconozco que su rapidez y simplicidad me tienen enamorado. Además, la posibilidad de integrar Google Dictionary es muy útil.
    • Google Search: ¿qué se puede decir del buscador de Google? Uno de los mejores buscadores, si no el mejor.
    • Google Libros: es un servicio de Google que busca el texto completo de los libros que Google escanea, convierte el texto por medio de reconocimiento óptico de caracteres y los almacena en su base de datos en línea.  Te sorprenderá la cantidad de información que tienes a tu disposición. Busca por ejemplo: traducción terminología.
    • Google Dictionary para Chrome: El diccionario de Google que antes existía era muy útil, pero lo integraron en Google Translate y dejamos de tener acceso. Sin embargo, existe una extensión para Google Chrome que es una de las herramientas más útiles que conozco para la lectura en el navegador. Simplemente es necesario seleccionar una palabra y se abrirá un bocadillo con el significado de la palabra. Se pueden elegir distintos idiomas.
    • Google Glossary: no es una herramienta en sí, sino un procedimiento. Mediante la búsqueda con operadores como “define”, podemos encontrar definiciones de las palabras desde el mismo buscador de Google. Si además utilizamos otros operadores con búsquedas como “intitle:glossary” o “inurl:kudoz” podremos encontrar resultados de glosarios en Internet o en las consultas terminológicas de Proz respectivamente. Absolutamente recomendable.
  • Fuente de noticias y actualidad traductológica:
    • Google Reader: hay mucha gente que no se entera de cómo va el mundo de la traducción porque no quieren perder el tiempo abriendo las páginas de los distintos blogs, revistas, empresas, etc. Eso es porque aún no saben lo que es un RSS feed, pero tampoco importa. Con Google Reader puedes simplemente escribir el nombre del blog, periódico o cualquier otra fuente de noticias, suscribirte y tendrás una única fuente de información en lugar de decenas, centenas o millares. Cada vez que haya un nuevo artículo, podrás verlo al abrirlo.
    • Google Alerts: te permite buscar usca contenido nuevo e interesante en la Web. Simplemente introduce tu consulta y almacena la búsqueda. Google te enviará un correo electrónico cuando encuentre nuevos resultados de, por ejemplo, una noticia de actualidad, la competencia en un sector, noticias sobre un acontecimiento, etc.
  • Oficina virtual:
    • Google Docs: es una solución en línea con las tres herramientas ofimáticas más utilizadas de la historia: un editor de textos, un editor de hojas de cálculo y un editor de presentaciones. Crea documentos básicos desde cero con pasos básicos y sencillos como crear listas con viñetas, ordenar por columnas, añadir tablas, imágenes, comentarios o fórmulas y cambiar la fuente, entre otras muchas cosas. Puedes subir tus documentos previos porque Google Docs acepta la mayoría de los formatos de archivo comunes, como DOC, XLS, ODT, ODS, RTF, CSV, PPT, etc. Probablemente no traduzcas aquí, aunque puedes integrarlo con las herramientas de traducción de Google. Sin embargo, podría ser el lugar perfecto para guardar tus presupuestos, facturas y demás documentos administrativos. Da igual dónde estés. Siempre podrás acceder si tienes conexión a Internet.
    • Google Cloud Connect para Microsoft Office: permite sincronizar tus documentos locales creados con Microsoft® Office en tu nube. De esta forma, varios usuarios pueden modificar un mismo documento en los conocidos programas de Microsoft® Office trabajando desde local. Es decir, puedes tener tu oficina en línea sin prácticamente esfuerzo.
  • Oficina móvil: 
    • Android: es un sistema operativo para dispositivos móviles como teléfonos o tabletas. Esto sí es una revolución. Con Android puedes tener todo lo anteriormente mencionado integrado en tu dispositivo móvil. ¿Acaso existe algo mejor para el traductor, ávido devorador de información y viajante errante?
Lo mejor de todo este universo de aplicaciones se resume en dos adjetivos: fácil y gratuito. Ser productivo es fácil. Es una cuestión de actitud. Esa actitud ha hecho de Google una de las empresas más productivas de la tierra. ¿No quieres aprovechar los recursos que te ofrece?

Probablemente, como ocurre con los colores, habrá gustos en todas las direcciones. Unos pensarán que no podrían vivir sin memorias de traducción y otros opinarán que en el modelo de negocio que tienen, las memorias de traducción les sirven de poco.

A pesar de los demostrados beneficios que nos ofrece el uso de memorias de traducción, aún hoy, en alguno de los cursos que he impartido, me encuentro con gente que intenta explicarme cuán imposible es la utilización de memorias de traducción en su empresa. A veces es por culpa de la temática, otras porque la utilización de gestores de memorias de traducción supondrá un cambio radical en el flujo de trabajo de la empresa, y en muchos casos, por miedo a lo desconocido. Ante esta realidad, me pregunto si los traductores y empresas que rechazan las ventajas del uso de memorias de traducción y otras tecnologías afines no pensarán que la tecnología se les echa encima como “una imposición” que prefieren postergar.

El problema radica en que rechazar el uso de la tecnología en la industria de la traducción es más una locura que un derecho. Para ilustrar esta realidad, nada mejor que utilizar una analogía de la vida real. Durante años me consideré un entregado defensor de las tradiciones. En casa de mis padres, el lavavajillas llegó cuando casi me marché, así que para mi lo ideal era fregar los platos. Hasta me relajaba esa actividad. Cuando mi mujer me comentó que compráramos un lavavajillas, mi respuesta fue rotunda: no. No sé cómo, semanas más tarde apareció el lavavajillas en casa y tuve que adaptarme a la tecnología. Pues bien, hace dos semanas se estropeó y creo que nunca habría imaginado el magnífico aliado que tenía en la cocina, sobre todo al haber peques en casa.

Más que una imposición, las memorias de traducción son una opción, muy buena por cierto, de aprovechar nuestro tiempo y rentabilizar los esfuerzos. Una memoria de traducción no es más que una carpeta cargada de textos que podemos consultar y reutilizar con pocos clics del ratón y cuantos más tengamos mejor. Una carpeta que crece y que cada día nos facilita más la labor del traductor. Los gestores de memorias de traducción son la llave que nos permite abrir la carpeta y que incluso nos ayudan a maximizar la reutilización de esos activos lingüísticos e integrarlos con otros recursos.

Una memoria de traducción no es la solución, dicho sea de paso, pero un buen uso de este recurso lingüístico significa productividad y hacer más con menos. No esperes más. Anímate a utilizarlas y optimizarlas. Mi mujer tenía razón con esto de la tecnología.

jul
15
Publicado por Sergio Calvo Páez el día 15 d julio d 2011

¿Cuánto tiempo tardas en encontrar tus cosas?

Si tardas más de 10 segundos, una vez sentado frente al ordenador, deberías seguir leyendo.

Acostumbramos a acumular archivos, datos e información en general sin norma ni procedimiento. Es curioso, pero somos capaces de seguir el más estricto sistema de gestión de la calidad de cualquier empresa, pero no somos capaces de encontrar ni organizar nuestros propios recursos. Solemos perder el tiempo una y otra vez buscando el mismo archivo, pero nunca lo guardamos donde deberíamos.

Si esto además ocurre con los recursos que son necesariamente útiles para nuestro trabajo. Entonces, tenemos un problema. No es lo mismo tener la habitación desordenada que tener patas arriba la mesa desde donde trabajamos. En definitiva, hablamos de dinero, que es por lo que trabajamos la mayoría y a lo que dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo. El trabajo de calidad no crece en el desorden.

¿Qué puedo hacer?

Tomar conciencia de la necesidad de ordenar y organizar nuestros recursos suele ser un paso tardío en la vida de cualquier traductor. De hecho, algunos nunca llegan a tomar conciencia. La decisión es nuestra.

¿Por dónde empiezo?

Por el principio. Y no es una tontería. Debemos seleccionar y poner a mano todos los recursos que son de primera necesidad. Igual que cada día tenemos un vaso de agua cerca en algún momento, y es fácilmente accesible, no podemos descuidar nuestras necesidades profesionales. Empieza por las herramientas, sigue con los activos lingüísticos, continúa con las fuentes documentales y almacena todo de forma organizada. Puedes utilizar un simple documento en Word,  una entrada en WordPress o una hoja Excel. Tú eliges.

¿Cuándo termino?

Por naturaleza, solemos acumular y acumular incluso si no lo necesitamos. Puede tener algo que ver con la supervivencia de la especie. Quién sabe. Pero ese es otro grave error que nos persigue recurrentemente. No necesitamos cantidad. Necesitamos calidad. Para organizar tus recursos, no crees listas sin sentido. Sigue el lema “the power of less” y cíñete a tus necesidades.

Recursos en Traductivo

En Traductivo puedes encontrar recursos que considero útiles. Puede que sean más de los necesarios. En Internet hay mucho material. Si no me crees, simplemente visita el blog de Laura Ramírez y encontrarás enlaces y más enlaces (muy bueno, por cierto). Cada uno atiende a sus necesidades. Yo atiendo a las mías, pero en Traductivo intento atender también a las tuyas. 

Dicho esto, te animo a utilizar estos recursos si consideras que cubren tus necesidades.

jun
15
Publicado por Sergio Calvo Páez el día 15 d junio d 2011

¿Quién podía pensar que estar en las nubes es productivo?

Siendo más precisos, deberíamos decir la nube. Sí, esa gran masa blanca o gris que surca los cielos ahora también comparte su forma lingüística con un nuevo concepto en la vida de muchos profesionales de la traducción.

Resulta además curioso. Mi madre me decía a veces que estaba en las nubes. Mi padre que tenía muchos castillos de arena. Ahora la sociedad trabaja en edificios de vidrio (sílice, arena) y quiere llegar a las nubes.

Sea como sea, es necesario pensar en los aspectos positivos de este nuevo servicio para los traductores. La productividad seguramente se verá también mejorada. Aunque a primera vista el término nube pueda resultar opaco, se trata de algo simple: el software  y nuestros archivos ya no sólo estarán en nuestro ordenador.

Las ventajas para el traductor, a menudo viajero incansable y a veces temporero en los mapas, son innumerables. Tras el esfuerzo de entender el concepto, llega el provecho.

Veamos algunos ejemplos de aplicaciones que se integran en nuestro trabajo. Existen muchas más. No es el objetivo de este artículo hacer un barrido y enumerar todas las herramientas. Simplemente quiero despertar la curiosidad.

Wordfast Anywhere

Wordfast es una herramienta bien conocida en el sector. De algún modo significó la democratización de las herramientas y acercó las herramientas TAO a muchos traductores, tanto por su simpleza como por el precio.

Wordfast tiene además una versión Wordfast Anywhere que supone un claro ejemplo del concepto de traducción en la nube, es decir, sin disponer del software en nuestro ordenador. El traductor puede disponer de un software específico en línea, que además en este caso es gratuito. Como suele ocurrir, hay que ser cuidadosos con los temas de privacidad del material que subimos a esta nube.

 Google Translator Toolkit

Este es otro claro ejemplo de la tendencia. Google se caracteriza por su habilidad para hacer simple lo complejo y estar siempre en la cresta de la ola. En esta nube, cualquier traductor también puede sacar provecho de las memorias de traducción y la traducción automática.

Otros

Muchas empresas de traducción han desarrollado otras aplicaciones similares. Otros competidores en tecnología para traductores también tienen herramientas similares. En realidad, se trata de una tendencia que hará la vida de algunos traductores algo más sencilla.

Ventajas

  • No es necesario instalar ni desinstalar ningún software.
  • Evita colapsos de rendimiento de PC. Traducir suele implicar el uso de varias herramientas al mismo tiempo.
  • Suelen tener una interfaz de usuario intuitiva y estándar.
  • Cualquier PC sirve para trabajar.
  • Cualquier Mac también.
  • El traductor reutiliza el material de otros traductores en tiempo real mediante la TM en el servidor.
  • Se garantiza mayor coherencia en proyectos con muchos traductores.
  • La terminología se integra fácilmente.
  • Y por supuesto… Podemos trabajar desde cualquier lugar.
mar
20
Publicado por Sergio Calvo Páez el día 20 d marzo d 2011

Una buena forma de conocer los entresijos de la profesión y no andar dando bandazos de un lado al otro sin asesoramiento es asociarse. Existen muchas asociaciones. Todo dependerá de nuestros intereses.

Empecemos por ver una lista de algunas opciones que tenemos:

 

Internacional

España

Una interesante para traductores autónomos noveles.

 

Después de ver esta lista, la primera pregunta que uno se plantea al ver tantas asociaciones es:

¿Cuál es la mejor?

La segunda pregunta probablemente será:

¿Cuál cuesta menos?

No podemos ser simplistas al responder. Existe un gran esfuerzo detrás de todas ellas y un valor humano que no podemos ni debemos menospreciar. Ahora bien, si pretendemos ser productivos en nuestra decisión de apostar por una o varias, creo que habría que tener en cuenta algunos aspectos:

  • ¿Tiene una buena bolsa de trabajo?: Seamos objetivos, si estamos hablando de una asociación profesional, lo mejor será que su bolsa de empleo sea amplia e interesante. Ofertas se podrán encontrar en muchas otras fuentes. El papel estratégico de la asociación profesional de traductores en materia de bolsa de empleo debería resumirse en dos términos, calidad y primicia. La calidad hace referencia a las características del empleo que ofrecen y la primicia a la relación que tiene la asociación con empresas y profesionales del sector. Si la noticia de un buen puesto de trabajo llega antes a esa asociación que a otros foros, entonces no hay duda de que estamos ante la asociación que nos interesa.
  • Cantidad y calidad de los servicios que presta: Algunas asociaciones, no por mucho ofrecer van a ser mejor. Es importante identificar exactamente los servicios que ofrecen y valorar su calidad. La clave está en reconocer si se ajustan a nuestras necesidades y en si darán respuesta a nuestras dudas.
  • Profesionales de reconocido prestigio: Como en los cursos de formación, es importante que los integrantes de la asociación y sobre todo sus colaboradores (para formación, asesoramiento, etc.) tengan una amplia experiencia en el sector. Hay que tener en cuenta que cada caso es especial, por mucho que haya unos patrones más o menos fijos. Así pues, más vale que quien nos atiende haya trajinado con desparpajo en esta industria.
  • Organización de eventos con otros profesionales: Este dato es de especial interés para los que comienzan su andadura en la traducción. Conocer a otros profesionales y tomarse un café con ellos es de indudable valor. Gracias a esas conversaciones se resuelven muchas dudas, se conocen posibles colaboradores y clientes y sobre todo, se pasa un rato muy agradable entre tanta gente que te comprende perfectamente.
Es decir, ¿es necesario asociarse? Esta pregunta tampoco tiene respuesta absoluta. Depende. Pero sin duda es un gran recurso que en la mayoría de los casos mejora nuestra productividad, ya sea buscando empleo, resolviendo dudas o tramitando algún servicio.
feb
15
Publicado por Sergio Calvo Páez el día 15 d febrero d 2011

Si imagino al traductor productivo trabajando en su despacho, indudablemente pienso en una imagen que representa un ideal. Esta descripción del traductor productivo incluye diversas competencias, habilidades y gustos personales.

Además de haber recibido buena formación, de  poseer destrezas comunicativas y técnicas y de ser capaz de trabajar bajo la presión de la soledad de la pantalla, producto de un cambiante sistema de mercado, el traductor productivo, en definitiva, se mira al espejo y puede ver que:

  • La calidad es lo primero.
  • Cada día aprende algo nuevo.
  • Sabe un poco de todo y mucho de algunas cosas.
  • Todos sus dedos acarician el teclado y saludan de lejos al ratón.
  • Planifica y organiza su tiempo.
  • Sabe priorizar.
  • Utiliza cualquier procesador o editor de textos que aparece en pantalla.
  • Exprime con astucia las herramientas de traducción asistida por ordenador.
  • Crea y gestiona la terminología de sus proyectos.
  • Centraliza e integra sus activos lingüísticos.
  • Adora la palabra macro.
  • Es un experto en comunicación por Internet.
  • Su oficina está en la nube.
  • Gestiona con empatía sus relaciones profesionales.
  • Siempre entrega a tiempo.
  • Se adelanta a los imprevistos.
  • Asiste a eventos y se mantiene al día de las nuevas noticias.
  • Entiende las ventajas de la traducción automática.
Y ahora que lo pienso, el traductor productivo casi tendría que ser una máquina. ¿Te atreves?