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¿Siempre cometes los mismos errores? Automatiza la revisión y vete a echar un café. Serás doblemente productivo.

Para empezar, te preguntarás en qué consiste la autocorrección. Es bien sencillo: simplemente, en decirle a la máquina que trabaje por nosotros; es decir, que detecte los posibles errores para después poder corregirlos. No hay nada que moleste más a un traductor que cometer dos veces el mismo error. ¿Acaso no te pasa a ti lo mismo?

La palabra automatización suele provocar sensaciones controvertidas: unos ven saltar chiribitas de felicidad en sus ojos y otros sienten un retortijón punzante. Es mejor olvidarse de las sensaciones y ser prácticos. Ni la automatización es la panacea, ni tampoco el horrible monstruo con tentáculos de código oscuro y viscoso. Es más sencillo: piensa en ese error que tanto te molesta cometer. Pongamos, por ejemplo, dos espacios en blanco o dos puntos seguidos, o incluso espacio y punto. Esos errores pueden reproducirse como ratas de alcantarilla y complicarnos la existencia. Por muy simple que sea, es un error que mancha la calidad de una traducción y solo procede de un pequeño despiste. Automatizar la detección de ese error es relativamente sencillo. Solo tenemos que configurar nuestra herramienta preferida de control de calidad y disfrutar la detección automática.

¿Qué herramientas existen?

Hay bastante donde elegir: desde viejas glorias como la autocorrección en Microsoft Word, hasta sofisticadas configuraciones en Apsic Xbench o QA Distiller. La oferta es cada vez  mayor, pero no hay que dejarse abrumar. En realidad, la automatización se puede llevar a cabo con las siguientes herramientas o incluso grabando una sencilla macro. Al final, lo importante es el hecho de automatizar la corrección. Veamos algunas herramientas disponibles, aunque existen más que no se mencionan en este artículo:

  • Complementos o aplicaciones integrados en herramientas TAO:
    • QA Checker de Trados Studio: sin duda, es uno de los más sencillos de utilizar y más potentes. Se trata de un componente que viene de las versiones anteriores de Trados. La versión actual es la 3.0 y se puede organizar fácilmente el control automático de diferentes errores. Por defecto no está configurado, así que el traductor debe configurarlo antes de usarlo.
      Control de calidad en Trados Studio
    • Transcheck de Wordfast Pro: no posee tantas funciones como Trados Studio, pero es muy útil en líneas generales. Se pueden configurar bastantes tipos de detección de errores.Control de calidad en WordfastPro
    • QA de Wordfast: Es una herramienta que desde hace muchos años, y de forma gratuita, nos brinda la posibilidad de realizar controles de calidad automatizados.Control de calidad en Wordfast
  • Complementos o aplicaciones en otras herramientas:
    • Herramientas de corrección de Microsoft Word: hay gente que lleva años usando Word y no saben cómo utilizar las funciones de corrección. Esto es básico.Control de calidad en Microsoft Word
  • Aplicaciones independientes:
    • Apsic Xbench: para mi gusto, la mejor herramienta de control de calidad. Desde hace años la uso para el control de calidad de mis traducciones. Es fácil de usar, intuitiva y gratuita, pero no por ello es menos potente, pues su configuración avanzada permite sacarle mucho jugo en el control de calidad lingüístico y terminológico.Control de calidad en Apsic Xbench
  • Tus propias aplicaciones:
    • Macros integradas en Word o Excel: grabar una macro es muy simple. Solo tienes que darle a Grabar macro en Word y te grabará todas las acciones que hagas. Después le asignas un botón o comando y ya está automatizado.Grabar una macro para el control de calidad
    • Aplicaciones independientes: esto ya es algo más complicado y requiere conocimientos avanzados en Visual Basic, Perl o incluso Python. Si te atreves con esto, no te aburrirás, pero te llevará mucho tiempo. Nada es imposible, suelo pensar, pero con los pies en la tierra.

¿Qué necesito para automatizar el control de calidad?

Lo primero es saber qué elementos quieres incluir en el control de calidad automatizado. La mejor opción es crear una lista de comprobación con cada uno de los aspectos que se van a revisar. Probablemente no todos sean fáciles de implementar.

En segundo lugar, te conviene disponer de alguna herramienta mencionada anteriormente. Además, casi es una obligación entender qué son y cómo se utilizan las expresiones regulares.

Por último, dedica un tiempo, con paciencia, en ir añadiendo cada uno de los elementos que quieres comprobar en las futuras traducciones.

La configuración del control de calidad en herramientas TAO no es difícil. Basta con hacer unos ticks. La creación de macros o inserción de expresiones regulares en la herramienta de control de calidad elegida no es tan sencillo. Se trata de un proceso no demasiado complejo, pero algo lento. Ahora bien, una vez terminado, un solo clic te valdrá para saber si has cometido algún error.

¿No tenías ganas de echarte un café? Aprovecha ahora que la máquina está trabajando por ti. Si tienes interés en aprender más sobre este tema, no dejes de escribirme para obtener más información.

Para empezar, haberse formado y ser curioso por naturaleza, además de poseer grandes destrezas en el uso de la informática. Pero ese solo es el principio. Para ser un traductor productivo, hay que esforzarse mucho. Después queda un largo camino hasta conseguir trabajar de forma productiva. La práctica hace al maestro, dicen por ahí. Será por este motivo que en más de una ocasión me han preguntado qué necesita un traductor para trabajar. En realidad cuando me hacen esta pregunta, suelen ser personas interesadas en hacerse trabajadores autónomos. Así pues, este artículo va dirigido a quien ha pensado en “montar su empresa” en este nuevo mundo casi virtual en el que se mueven los traductores del futuro.

Empecemos por lo básico: ¿Qué podría necesitar un traductor para poder trabajar hoy en día?

  • Correo electrónico y telefonía: hoy en día, prácticamente el 90% de los nuevos trabajos de un traductor le llegan por correo electrónico. El otro 10% llega por teléfono o mensajería.
  • Página Web o blog: más que nunca, disponer de una página Web se ha convertido en nuestros días una necesidad profesional.  Un traductor autónomo funciona como una empresa y trabaja a través de la red. Quien no tiene página Web no existe. Bueno, tampoco es tan radical, pero si un cliente se interesa por ti después de leer tu CV, ¿no crees que te buscará en Internet?
  • Herramienta de traducción asistida por ordenador: este punto está claro.  Hoy en día, quien no sabe utilizar una herramienta TAO es un casi un marginado de la traducción. Y no solo eso, pues el uso de memorias de traducción ya no es algo novedoso. Ahora, la nueva revolución tecnológica es la integración de la traducción automática en el proceso de traducción. Si no sabes de qué va esto… ¡Ponte las pilas! Además, imagina que puedes hacerlo sin estar en tu oficina y utilizando la traducción en la nube. ¡Esto es una locura!
  • Agenda laboral y gestor de tareas: los nuevos proyectos para un traductor son bloques del Tetrix que hay que ir encajando en las siguientes semanas. No solo hay que encajar los proyectos, sino las tareas menos agradables que también consumen tiempo: marketing, facturación, presupuestos, administración, etc. No disponer de una agenda organizada es un completo suicidio. Es más, no disponer de un smartphone en el que se integre todo esto es otra muerte lenta, aunque no dolorosa.
  • Diccionarios y recursos documentales: sin duda, después de traducir, la documentación es la actividad que más tiempo le consume al traductor. Conviene, por tanto, disponer de mecanismos que nos ayuden a documentar nuestras traducciones y mejorar la precisión de las investigaciones.
  • Fuente de noticias y actualidad traductológica: para no quedarse atrás, nada mejor que disponer de una sola fuente de noticias desde la que estar al tanto de los avances que suceden en la industria de la traducción y saber cómo y qué se cuece en los blogs de traducción.
  • Oficina virtual: la actividad de la traducción casi siempre se realiza en local (tu propio PC), al menos hoy en día. La cloud translation o traduccción en la nube es también una realidad que poco a poco se irá imponiendo. No cabe duda de que el futuro informático pasa por eso que llaman nube, pero ahora mismo los programas más utilizados están en tu PC. ¿Qué ocurre si quieres hacer un presupuesto rápido, enviar una factura o consultar los datos de un cliente y no estás en la oficina? Lo ideal sería centralizar todo lo que no sea traducción en la nube.
  • Oficina móvil: Soy traductor, ya lo sabes. Ahora toca decirte que este punto me cambió la vida. Da igual dónde esté, mis clientes pueden contactarme. Ya no tengo que estar pegado al PC o no salir de casa. Y cuando no quiero trabajar, apago el móvil. Esto sí es una revolución.

Por supuesto, son demasiadas cosas, demasiados detalles, demasiados esfuerzos para seguir aprendiendo después de tantos años de estudio y además… no tienes dinero. No te flageles más. Así no lo conseguirás. Si quieres averiguar cómo hacer un buen uso de todo lo anterior con pocos clics del ratón, tan solo tienes que leer el siguiente artículo, San Google, patrón de los desamparados digitales y abrirte una cuenta en Gmail para utilizar aplicaciones gratuitamente que te ayudarán en la difícil tarea de llevar tu negocio de traducción adelante.

¡Suerte!

mar
20
Publicado por Sergio Calvo Páez el día 20 d marzo d 2011

Una buena forma de conocer los entresijos de la profesión y no andar dando bandazos de un lado al otro sin asesoramiento es asociarse. Existen muchas asociaciones. Todo dependerá de nuestros intereses.

Empecemos por ver una lista de algunas opciones que tenemos:

 

Internacional

España

Una interesante para traductores autónomos noveles.

 

Después de ver esta lista, la primera pregunta que uno se plantea al ver tantas asociaciones es:

¿Cuál es la mejor?

La segunda pregunta probablemente será:

¿Cuál cuesta menos?

No podemos ser simplistas al responder. Existe un gran esfuerzo detrás de todas ellas y un valor humano que no podemos ni debemos menospreciar. Ahora bien, si pretendemos ser productivos en nuestra decisión de apostar por una o varias, creo que habría que tener en cuenta algunos aspectos:

  • ¿Tiene una buena bolsa de trabajo?: Seamos objetivos, si estamos hablando de una asociación profesional, lo mejor será que su bolsa de empleo sea amplia e interesante. Ofertas se podrán encontrar en muchas otras fuentes. El papel estratégico de la asociación profesional de traductores en materia de bolsa de empleo debería resumirse en dos términos, calidad y primicia. La calidad hace referencia a las características del empleo que ofrecen y la primicia a la relación que tiene la asociación con empresas y profesionales del sector. Si la noticia de un buen puesto de trabajo llega antes a esa asociación que a otros foros, entonces no hay duda de que estamos ante la asociación que nos interesa.
  • Cantidad y calidad de los servicios que presta: Algunas asociaciones, no por mucho ofrecer van a ser mejor. Es importante identificar exactamente los servicios que ofrecen y valorar su calidad. La clave está en reconocer si se ajustan a nuestras necesidades y en si darán respuesta a nuestras dudas.
  • Profesionales de reconocido prestigio: Como en los cursos de formación, es importante que los integrantes de la asociación y sobre todo sus colaboradores (para formación, asesoramiento, etc.) tengan una amplia experiencia en el sector. Hay que tener en cuenta que cada caso es especial, por mucho que haya unos patrones más o menos fijos. Así pues, más vale que quien nos atiende haya trajinado con desparpajo en esta industria.
  • Organización de eventos con otros profesionales: Este dato es de especial interés para los que comienzan su andadura en la traducción. Conocer a otros profesionales y tomarse un café con ellos es de indudable valor. Gracias a esas conversaciones se resuelven muchas dudas, se conocen posibles colaboradores y clientes y sobre todo, se pasa un rato muy agradable entre tanta gente que te comprende perfectamente.
Es decir, ¿es necesario asociarse? Esta pregunta tampoco tiene respuesta absoluta. Depende. Pero sin duda es un gran recurso que en la mayoría de los casos mejora nuestra productividad, ya sea buscando empleo, resolviendo dudas o tramitando algún servicio.