Aprende y disfruta en el campus virtual de Traductivo.

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Para empezar, haberse formado y ser curioso por naturaleza, además de poseer grandes destrezas en el uso de la informática. Pero ese solo es el principio. Para ser un traductor productivo, hay que esforzarse mucho. Después queda un largo camino hasta conseguir trabajar de forma productiva. La práctica hace al maestro, dicen por ahí. Será por este motivo que en más de una ocasión me han preguntado qué necesita un traductor para trabajar. En realidad cuando me hacen esta pregunta, suelen ser personas interesadas en hacerse trabajadores autónomos. Así pues, este artículo va dirigido a quien ha pensado en “montar su empresa” en este nuevo mundo casi virtual en el que se mueven los traductores del futuro.

Empecemos por lo básico: ¿Qué podría necesitar un traductor para poder trabajar hoy en día?

  • Correo electrónico y telefonía: hoy en día, prácticamente el 90% de los nuevos trabajos de un traductor le llegan por correo electrónico. El otro 10% llega por teléfono o mensajería.
  • Página Web o blog: más que nunca, disponer de una página Web se ha convertido en nuestros días una necesidad profesional.  Un traductor autónomo funciona como una empresa y trabaja a través de la red. Quien no tiene página Web no existe. Bueno, tampoco es tan radical, pero si un cliente se interesa por ti después de leer tu CV, ¿no crees que te buscará en Internet?
  • Herramienta de traducción asistida por ordenador: este punto está claro.  Hoy en día, quien no sabe utilizar una herramienta TAO es un casi un marginado de la traducción. Y no solo eso, pues el uso de memorias de traducción ya no es algo novedoso. Ahora, la nueva revolución tecnológica es la integración de la traducción automática en el proceso de traducción. Si no sabes de qué va esto… ¡Ponte las pilas! Además, imagina que puedes hacerlo sin estar en tu oficina y utilizando la traducción en la nube. ¡Esto es una locura!
  • Agenda laboral y gestor de tareas: los nuevos proyectos para un traductor son bloques del Tetrix que hay que ir encajando en las siguientes semanas. No solo hay que encajar los proyectos, sino las tareas menos agradables que también consumen tiempo: marketing, facturación, presupuestos, administración, etc. No disponer de una agenda organizada es un completo suicidio. Es más, no disponer de un smartphone en el que se integre todo esto es otra muerte lenta, aunque no dolorosa.
  • Diccionarios y recursos documentales: sin duda, después de traducir, la documentación es la actividad que más tiempo le consume al traductor. Conviene, por tanto, disponer de mecanismos que nos ayuden a documentar nuestras traducciones y mejorar la precisión de las investigaciones.
  • Fuente de noticias y actualidad traductológica: para no quedarse atrás, nada mejor que disponer de una sola fuente de noticias desde la que estar al tanto de los avances que suceden en la industria de la traducción y saber cómo y qué se cuece en los blogs de traducción.
  • Oficina virtual: la actividad de la traducción casi siempre se realiza en local (tu propio PC), al menos hoy en día. La cloud translation o traduccción en la nube es también una realidad que poco a poco se irá imponiendo. No cabe duda de que el futuro informático pasa por eso que llaman nube, pero ahora mismo los programas más utilizados están en tu PC. ¿Qué ocurre si quieres hacer un presupuesto rápido, enviar una factura o consultar los datos de un cliente y no estás en la oficina? Lo ideal sería centralizar todo lo que no sea traducción en la nube.
  • Oficina móvil: Soy traductor, ya lo sabes. Ahora toca decirte que este punto me cambió la vida. Da igual dónde esté, mis clientes pueden contactarme. Ya no tengo que estar pegado al PC o no salir de casa. Y cuando no quiero trabajar, apago el móvil. Esto sí es una revolución.

Por supuesto, son demasiadas cosas, demasiados detalles, demasiados esfuerzos para seguir aprendiendo después de tantos años de estudio y además… no tienes dinero. No te flageles más. Así no lo conseguirás. Si quieres averiguar cómo hacer un buen uso de todo lo anterior con pocos clics del ratón, tan solo tienes que leer el siguiente artículo, San Google, patrón de los desamparados digitales y abrirte una cuenta en Gmail para utilizar aplicaciones gratuitamente que te ayudarán en la difícil tarea de llevar tu negocio de traducción adelante.

¡Suerte!