Aprende y disfruta en el campus virtual de Traductivo.

Contenidos

abr
21
Publicado por Sergio Calvo Páez el día 21 d abril d 2011

Hablar de inteligencia emocional es hablar de productividad personal, consecución de objetivos, empatía profesional y eficiencia en el trabajo.

Si realmente quieres cumplir tus sueños y alcanzar nuevas metas en la vida, incluso más allá del mundo laboral, la IE es tu llave.

Estamos acostumbrados a gestionar el tiempo, los proyectos, las tareas o los pensamientos. Pero, ¿sabemos gestionar nuestras emociones? ¿Qué suele ocurrirnos en situaciones limite y bajo mucha presión? ¿Cómo nos afecta el cansancio mental? ¿Cómo afrontamos el futuro incierto del traductor?

La respuesta a estas preguntas es el fármaco para muchos problemas. La fórmula mágica pasa por ser conscientes de la inteligencia emocional. Todos somos capaces de tomar decisiones bien pensadas y sacar partido al razonamiento. Sin embargo, no todos somos capaces de aprovechar las sensaciones y emociones. Esas que han permitido que la especie humana evolucionara durante miles de años. La inteligencia emocional nos ayuda a tomar decisiones en segundos, o mejor, en milésimas de segundo. Decisiones que cuestan entender desde el prisma de la razón. ¿Se puede oler el éxito o el fracaso? Nuestros sentidos pueden hacerlo.

Si te interesa desarrollar tu inteligencia emocional, debes plantearte unos objetivos:

  • Fuerza de voluntad y compromiso personal en tus actos.
  • Alimentar la confianza en uno mismo.
  • Desarrollar habilidades para percibir, identificar y canalizar adecuadamente las emociones.
  • Aceptar proactivamente los cambios.
  • Aplicar soluciones creativas frente a los problemas.
  • Fomentar una comunicación efectiva.

Al fin y al cabo, desarrollar tu inteligencia emocional te permitirá ser consciente de dos realidades: las competencias personales y las sociales. Entre las competencias personales que se deben desarrollar para mejorar la productividad mediante la inteligencia emocional encontramos básicamente la toma de conciencia de nuestras emociones, la canalización de las emociones y la automotivación. Entre las compentencias sociales, caben destacar la comunicación efectiva o la empatía. La poción mágica tiene varios ingredientes que algunos ignoran, pero no por ello son menos importantes.

El traductor no trabaja con palabras. Trabaja con personas que pagan por palabras. Saber gestionar las emociones que nos provocan tanto esas personas como esas palabras y que afectan a nuestro trabajo es una llave mágica. No dejes de utilizarla.