Aprende y disfruta en el campus virtual de Traductivo.

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Publicado por Sergio Calvo Páez el día 1 d octubre d 2011

¿Eres el tipo de persona que suele dejar las cosas para después?

Si es así, este texto te estaba esperando. No le hagas un desplante y dedícale unos minutos.

Todo comenzó hace unos días, charlando con un amigo. De pronto, tropezamos ingenuamente con la palabra inglesa procrastination. Tuvimos un efímero debate que nos condujo más allá del propio significado. Al principio, tan inocente en mi pensamiento, pensaba que esa palabra en español no tenía equivalente. Segundos más tarde me di cuenta.

En español, significa “dejar las cosas para más tarde“, pero en lugar de esta paráfrasis, los hispanohablantes tenemos un nutrido repertorio léxico que nos deleita con numerosas muestras del arraigo de esta palabra en nuestra cultura.

Palabras como posponer, aplazar, retrasar o demorar podrían perfectamente servir como equivalentes en su forma verbal. Pero hay más carga semántica en la palabra. No podemos ignorar que vaguear, holgazanear, haraganear, gandulear o simplemente reposar, pueden también estar implícitos. Sin olvidar, no obstante, que su significado también nos hace pensar en otros adjetivos como perezoso, irresponsable o inconstante por ser incapaz de finalizar nada importante.

El traductor, atrapado en la pantalla del ordenador, está expuesto a la distracción constantemente. Horas maratonianas de trabajo en soledad no significan concentración. La libertad, que no libertinaje, de una profesión liberal es a veces su mayor trampa y caemos en el error de postergar las obligaciones que menos nos atraen (contabilidad, marketing, fiscalidad o formación). Esa decisión sólo tiene un destino: empeorar las cosas.

Es imposible avanzar si no terminamos las cosas. Finalizar una tarea nos permite asumir nuevas metas, nuevos proyectos y liberarnos de responsabilidades. Si acumulamos tareas, acabaremos por recurrir a la multitarea. Nada agota más que pensar en cuánto tenemos por hacer.

Deja de pensar y ponte a hacer. Para seguir empapándote de esta palabra y ayudarte a eliminarla de tu vida, te propongo simplemente que veas la siguiente presentación. Además, si tienes Spotify o alguna otra posibilidad de escuchar esta canción, la vivirás más intensamente: Divenire de Ludovico Einaudi.

¡Espero que te motive!

Remotivate.org

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Publicado por Sergio Calvo Páez el día 14 d enero d 2011

¿Qué significa improductivo?
Según la RAE, simplemente “que no produce“. Así de simple. Pero yo creo que hay más. Intentaré demostrarlo.

Para empezar, solo hace falta analizar su antónimo y, por ende, la carga semántica de la que carece. Nuevamente, según la RAE, productivo, va. (Del lat. productīvus):

  • adj. Que tiene virtud de producir.
  • adj. Que es útil o provechoso.
  • adj. Econ. Que arroja un resultado favorable de valor entre precios y costes.

Es decir, que si soy improductivo, entonces ni soy útil ni provechoso. Es más, en términos económicos, mi negocio de traducción seguramente esté dando resultados desfavorables. Sin duda, la idea de ser improductivo no es muy apetitosa si quieres dedicarte a esto de la traducción.

Para darte un ejemplo práctico, te puedo contar lo que parece una anécdota y esconde la llave maestra. Inmerso en la vorágine diaria de traducción, apareció un término de los denominados “indeseables” (requieren una documentación intensa). Después de un buen rato, encontré su equivalente entre la amalgama de diccionarios y bases de datos terminológicas. Como iba con prisa por terminar la traducción, no anoté el equivalente en ningún sitio.

Meses más tarde, me llegó un nuevo proyecto similar para otro cliente. De pronto, escondida entre las sangrías de renglones abarrotados de términos de robótica surgió la palabra y entonces pensé: “¡Maldita mi memoria: el término estaba ante mis ojos y no recordaba su equivalente!”

Ese hecho me irritaba enormemente. Intenté recuperar las huellas de mi búsqueda anterior. Pero no lo encontré con tanta facilidad. Perdí aún más tiempo buscando el dichoso proyecto anterior. “¡Qué perdida de tiempo y qué poco productivo”, pensé.

Esa hora que perdí por segunda vez habría podido dedicarla a ir al gimnasio si hubiera hecho un par de clics en Multiterm la primera vez.

Ser improductivo es muy cotidiano. Ser productivo significa dar el paso hacia el trabajo eficiente. ¿Te apetece?