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Productividad en la traducción #ETIM2013

¿Te gustaría ser un traductor productivo y no sabes cómo?

Si estuviste en el #ETIM2013 el día 30 de noviembre, seguro que tienes la motivación por las nubes. Se cocinaron muchas ideas y se fomentó la iniciativa en varias áreas. Estoy seguro de que todas las charlas te servirán para ser un poco mejor traductor. Si no estuviste, no te preocupes. En los dos enlaces siguientes puedes encontrar lo que necesitas:

Estuvieras allí o no, quiero compartir contigo mi presentación también y poner mi pequeño grano de arena para ayudarte a hacer realidad el mito del traductor productivo. Te indico además que todo esto no habría sido posible sin el maravilloso trabajo de Educación Digital, quienes con mucho esfuerzo, esmero y entusiasmo han organizado un fantástico encuentro lleno de anécdotas, risas y mucha traducción.

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25
Publicado por Sergio Calvo Páez el día 25 d octubre d 2013

Prioridad

¿No sabes por dónde seguir? Deberías pensar en tu prioridad.

La vida del traductor autónomo es un frenesí de constantes cambios. Cuanto antes lo asumas, mejor te irá. Los cambios implican dos hechos básicos: haces cosas nuevas y dejas de hacer otras. A veces, puedes hacer varias a la vez, pero nunca al mismo tiempo. Quien dedica su mente a más de una actividad debe saber que probablemente no podrá garantizar el éxito. Quien se concentra, suele tener más suerte, pero… ¿un traductor autónomo se puede concentrar solo en una cosa? La respuesta suele ser no.

El bombardeo de información que recibimos cada día puede turbar nuestro buen hacer. Vivimos en un mundo en el que impera el desasosiego de la multitarea frente a la parsimonia de la concentración. Saltamos de una página web a otra simplemente tentados por hacer clic, y después otro clic… hasta que nos bloqueamos… o peor aún, perdemos el tiempo sin concretar nada. Evidentemente, esta no es la mejor actitud. Por tanto, te recomiendo empezar a pensar en una escala de prioridades. Para ello, puedes empezar por aprender a decir NO de vez en cuando a:

  • Mirar a las musarañas.
  • Pensar que puedes con todo.
  • Asumir un volumen de trabajo desorbitado.
  • Aceptar trabajos no rentables.
  • Entrar en las redes sociales a deshora.
  • Renunciar al descanso.
  • Eso que estás pensando: ¿quieres añadirlo a esta lista?

Ahora bien, priorizar no significa decir no. No debes confundirlos. Este es el siguiente paso. Priorizar significa decir sí, pero con condiciones; es decir, habrá cosas que tendrán que esperar. Entender qué actividades se deben hacer en cada momento e identificar cuáles se deben retrasar no es una tarea sencilla. Según cada caso, los factores pueden variar, al igual que los objetivos o incluso los medios. Lo más sencillo es revisar las funciones que desempeñas (o deberías desempeñar) y atender a tus objetivos. Si eres traductor, tu objetivo es traducir.

En Traductivo no se teoriza. Se busca el sentido práctico. Así que nada mejor que dar un ejemplo real: ¿Por qué Traductivo ha vivido un letargo en los últimos meses y ha renunciado a tener una presencia más notable en el guateque bloguero de la traducción o dejarse ver por las redes sociales?

Algunos pueden creer que no hay vida sin tener un blog, escribir varios tuits al día o comentar las últimas noticias traductoriles que se mueven por la blogosfera. Se trata de una actividad gremial muy loable que dignifica la profesión y nos enriquece a todos los que vivimos de ella. Sin embargo, la industria de la traducción va mucho más allá del boom actual de la traducción como gremio en la Web. Esta visibilidad es solo la punta del iceberg profesional que se esconde detrás y en el que muchos han encontrado un lugar de trabajo y un modo de vida. Se debe deducir de estas palabras que he vivido una avalancha de trabajo en los últimos meses (nada desdeñable en los tiempos que corren) que me ha exigido priorizar. Pero claro, te preguntarás qué criterios he seguido para definir estas prioridades y renunciar a escribir en Traductivo durante meses. Tranquilo, no estoy descubriendo la pólvora:

  • Retorno de la inversión: tantos años de formación, el dinero invertido en ordenadores y herramientas, y el tiempo que le robo a mi familia y amigos… Todo ese esfuerzo tiene que tener su recompensa. Hablando claro: el dinero importa.
  • Retorno del esfuerzo: mi principal actividad profesional es la traducción. Mi productividad crece notablemente cuando traduzco o reviso. Es más, según el tipo de texto, mis competencias y limitaciones hacen fluctuar los resultados. Conviene entender la importancia de hacer más con menos y rentabilizar los esfuerzos. No por mucho hablar, las cosas se hacen solas.
  • Retorno de la felicidad: los nuevos retos son mi vicio, mi pasión. Adquirir y desarrollar nuevas destrezas, el leitmotiv de las entradas de este blog. Si soy traductor y no traduzco, ¿de qué voy a hablar?

En definitiva, una pausa o parada a tiempo es un paso adelante, si entiendes el concepto de prioridad. La negación no es un fracaso. Es un privilegio, si se hace con esmero. Siempre se puede retomar cualquier actividad, pero recuerda: ahora debes decidir qué actividad vas a hacer en primer lugar; el resto tendrá que esperar. No lo pienses más. Si tienes claras tus prioridades, empieza por la primera, después la segunda… y desde ahí, hasta el infinito y más allá. 😛

Propuestas de los lectores:

¿Siempre cometes los mismos errores? Automatiza la revisión y vete a echar un café. Serás doblemente productivo.

Para empezar, te preguntarás en qué consiste la autocorrección. Es bien sencillo: simplemente, en decirle a la máquina que trabaje por nosotros; es decir, que detecte los posibles errores para después poder corregirlos. No hay nada que moleste más a un traductor que cometer dos veces el mismo error. ¿Acaso no te pasa a ti lo mismo?

La palabra automatización suele provocar sensaciones controvertidas: unos ven saltar chiribitas de felicidad en sus ojos y otros sienten un retortijón punzante. Es mejor olvidarse de las sensaciones y ser prácticos. Ni la automatización es la panacea, ni tampoco el horrible monstruo con tentáculos de código oscuro y viscoso. Es más sencillo: piensa en ese error que tanto te molesta cometer. Pongamos, por ejemplo, dos espacios en blanco o dos puntos seguidos, o incluso espacio y punto. Esos errores pueden reproducirse como ratas de alcantarilla y complicarnos la existencia. Por muy simple que sea, es un error que mancha la calidad de una traducción y solo procede de un pequeño despiste. Automatizar la detección de ese error es relativamente sencillo. Solo tenemos que configurar nuestra herramienta preferida de control de calidad y disfrutar la detección automática.

¿Qué herramientas existen?

Hay bastante donde elegir: desde viejas glorias como la autocorrección en Microsoft Word, hasta sofisticadas configuraciones en Apsic Xbench o QA Distiller. La oferta es cada vez  mayor, pero no hay que dejarse abrumar. En realidad, la automatización se puede llevar a cabo con las siguientes herramientas o incluso grabando una sencilla macro. Al final, lo importante es el hecho de automatizar la corrección. Veamos algunas herramientas disponibles, aunque existen más que no se mencionan en este artículo:

  • Complementos o aplicaciones integrados en herramientas TAO:
    • QA Checker de Trados Studio: sin duda, es uno de los más sencillos de utilizar y más potentes. Se trata de un componente que viene de las versiones anteriores de Trados. La versión actual es la 3.0 y se puede organizar fácilmente el control automático de diferentes errores. Por defecto no está configurado, así que el traductor debe configurarlo antes de usarlo.
      Control de calidad en Trados Studio
    • Transcheck de Wordfast Pro: no posee tantas funciones como Trados Studio, pero es muy útil en líneas generales. Se pueden configurar bastantes tipos de detección de errores.Control de calidad en WordfastPro
    • QA de Wordfast: Es una herramienta que desde hace muchos años, y de forma gratuita, nos brinda la posibilidad de realizar controles de calidad automatizados.Control de calidad en Wordfast
  • Complementos o aplicaciones en otras herramientas:
    • Herramientas de corrección de Microsoft Word: hay gente que lleva años usando Word y no saben cómo utilizar las funciones de corrección. Esto es básico.Control de calidad en Microsoft Word
  • Aplicaciones independientes:
    • Apsic Xbench: para mi gusto, la mejor herramienta de control de calidad. Desde hace años la uso para el control de calidad de mis traducciones. Es fácil de usar, intuitiva y gratuita, pero no por ello es menos potente, pues su configuración avanzada permite sacarle mucho jugo en el control de calidad lingüístico y terminológico.Control de calidad en Apsic Xbench
  • Tus propias aplicaciones:
    • Macros integradas en Word o Excel: grabar una macro es muy simple. Solo tienes que darle a Grabar macro en Word y te grabará todas las acciones que hagas. Después le asignas un botón o comando y ya está automatizado.Grabar una macro para el control de calidad
    • Aplicaciones independientes: esto ya es algo más complicado y requiere conocimientos avanzados en Visual Basic, Perl o incluso Python. Si te atreves con esto, no te aburrirás, pero te llevará mucho tiempo. Nada es imposible, suelo pensar, pero con los pies en la tierra.

¿Qué necesito para automatizar el control de calidad?

Lo primero es saber qué elementos quieres incluir en el control de calidad automatizado. La mejor opción es crear una lista de comprobación con cada uno de los aspectos que se van a revisar. Probablemente no todos sean fáciles de implementar.

En segundo lugar, te conviene disponer de alguna herramienta mencionada anteriormente. Además, casi es una obligación entender qué son y cómo se utilizan las expresiones regulares.

Por último, dedica un tiempo, con paciencia, en ir añadiendo cada uno de los elementos que quieres comprobar en las futuras traducciones.

La configuración del control de calidad en herramientas TAO no es difícil. Basta con hacer unos ticks. La creación de macros o inserción de expresiones regulares en la herramienta de control de calidad elegida no es tan sencillo. Se trata de un proceso no demasiado complejo, pero algo lento. Ahora bien, una vez terminado, un solo clic te valdrá para saber si has cometido algún error.

¿No tenías ganas de echarte un café? Aprovecha ahora que la máquina está trabajando por ti. Si tienes interés en aprender más sobre este tema, no dejes de escribirme para obtener más información.

Hace no mucho pregunté a un ponente de un congreso y traductor en una organización nacional por qué no gestionaban la terminología ni utilizaban herramientas de traducción asistida por ordenador. Su respuesta fue que no les gustaban las herramientas TAO y que no necesitaban gestionar la terminología porque, después de tanto tiempo, todo estaba en las cabezas de los traductores del equipo. También dijo que no pueden cubrir todas las necesidades de traducción porque no encuentran a nadie cualificado para incorporarse al equipo. Yo pensé que la resistencia al cambio es un lastre en nuestra sociedad. También pensé que los profesionales no nacen, sino se hacen.

Dicen que lo desconocido provoca un estado de alerta casi darwiniano que nos bloquea e inmoviliza. Es un escudo protector que nos hace conservadores y nos inclina a pensar que lo desconocido es negativo o peligroso solo con el fin de preservar el status quo, pero la vida es cambio, los tiempos cambian y las necesidades también. Quien no acepta el cambio, evoluciona y convierte en aliado sus aparentes enemigos, perece. Es una cuestión de supervivencia y, sin ser tan extremista, es una cuestión de productividad.

Entiendo que en la literatura y otros textos de carácter creativo no se puedan utilizar herramientas TAO y de gestión terminológica. En realidad, en las actividades creativas no se valora la repetición, sino la innovación. Sin embargo, el resto de textos ajenos a esa característica deberían ser objeto de la tecnología. Se trata de vehicular la comunicación, transmitir el conocimiento y facilitar el acceso a la información. Para aquellos que rechazan la mejora de la productividad en la traducción, veamos cómo podría ayudarles la tecnología que desprecian:

  • Reutilización de activos lingüísticos: a buen entendedor, pocas palabras bastan. Reutilizar los elementos lingüísticos que forman un texto tiene infinidad de ventajas. La lengua es un puzle de elementos y reglas que se pueden gestionar tanto individualmente o como un todo por categorías o niveles. Eso significa:
    • Autopropagar las traducciones o partes de traducciones ya existentes.
    • Tener fácil acceso a la terminología existente.
    • Sistematizar la recuperación de elementos relevantes para el nuevo texto que se va a traducir.
    • Garantizar la coherencia con el material anterior.
    • Optimizar el acceso a consultas lingüísticas.
  • Mejora continua de la calidad: si existe una máxima para un traductor, esa debe ser la calidad. ¿Qué traductor no ha releído una traducción después de un tiempo y no ha sentido auténtica vergüenza? La tecnología te permite:
    • Garantizar la coherencia de estilo.
    • Aumentar significativamente la precisión terminológica.
    • Evitar errores tontos gracias a la automatización del control de calidad.
    • Depurar los procesos de traducción gracias a la simplifación de tareas.
    • Mejorar la coordinación del trabajo en equipo.
  • Automatización del control de calidad: el ojo humano se cansa, se despista, se entristece, se alegra y… se equivoca. Conviene automatizar los siguientes aspectos:
    • Revisión ortotipográfica: el uso de las comas, los puntos, las mayúsculas o los guiones son errores comunes en cualquier texto.
    • Uso correcto de la terminología: si un término está prohibido, la herramienta lo encontrará. Si controlas la terminología, ningún especialista estará descontento al leer tu texto.
    • Uso correcto de nombres propios, marcas registradas o nombres de producto. Tu cliente te adorará.
    • Verificación del código: son tantos ya los traductores que se enfrentan a textos enmarcados en lindos códigos: html, xml, InDesign, FrameMaker, etc. Puedes eliminarlos de tu vista.
    • Control sintáctico mediante expresiones regulares y otros pequeños trucos.
  • Reducción de costes: en los tiempos que vivimos, ¿quién puede negar que esto es necesario? Existen varias formas de reducir costes:
    • Automatización de procesos: si una máquina puede hacer parte de lo que tú haces, tú puedes dedicarte a otros menesteres. Estás haciendo doble o triple solo por este hecho. Los costes son los mismos, pero tú haces más.
    • Tiempo en consultas y documentación: el tiempo que antes invertías en contrastar la información e investigar, ahora lo dedicas a otras cosas.
    • Disminución del número de errores: si el proceso traducción se realiza más eficientemente, los errores se reducen, el tiempo que se necesita para corregirlos ya no se pierde.
  • Formación y especialización: los políticos nos dicen que es necesario fomentar la formación de los trabajadores. Esta es una de las pocas verdades que dicen. ¿No quieres poner los medios?
    • Capacitación del traductor: el acceso a la información mediante la reutilización de activos lingüísticos permite reducir el tiempo que un traductor necesita para dominar una especialidad.
    • Transmisión del conocimiento especializado en tiempo real con otros traductores del equipo.
    • Evaluación del rendimiento: los controles de calidad automatizados permiten seguir la evolución de un nuevo traductor en el equipo.

Ante tal lista de ventajas (que no ocurren de un día para el otro, pero que son reales), cabe preguntarse si merece la pena la resistencia al cambio. La traducción como actividad profesional seguirá siendo compleja y exigente con o sin tecnología. El aumento de información, es decir, de documentos con textos en mil formatos que necesitan traducción, es una realidad incontestable. No podemos hacer frente a esa ingente cantidad de traducciones con medios tradicionales. Necesitamos compartir nuestros recursos para facilitar la labor de otros y la nuestra propia. Además, no podemos despreciar la mejora de la calidad, por mucho esfuerzo que ello conlleve.

La actividad del profesional de la traducción se está transformando y está en constante evolución. El día que se bajan los brazos, se deja de avanzar y uno se queda atrás. Tal vez no perderás el puesto, pero tu labor como traductor no es ejemplo de productividad. Despreciar la tecnología en la traducción no es una cuestión de tradición, es una temeridad.

¿Crees que no puedes mejorar tu productividad como traductor por falta de medios? Encomiéndate a San Google.

Conviene comenzar este artículo diciendo que Google no me paga nada por decir lo siguiente (aún estás a tiempo, compañero Google ;-)). El objetivo de estas palabras es simple: descubrir un universo de posibilidades para el traductor, sobre todo novel, de mejorar su productividad con coste cero y casi sin esfuerzo cognitivo.

Todos conocemos Google, principalmente como buscador y como correo electrónico. Pocos quedan ya sin tener una cuenta en Gmail. Sin embargo, muchos desconocen lo demás. ¿Y qué es lo demás? Un sinfín de aplicaciones, un universo de posibilidades que están a un clic del ratón, que podrían optimizar tu forma de organizar el trabajo y ayudarte a encajar las piezas del puzle.

Puede que no te hagan falta ninguna de las herramientas siguientes. Es cierto que en el mercado existen muchas más, incluso de mejor calidad. Aquí lo importante no es tanto la calidad, que también, sino la cantidad. Se trata realmente de un todo en uno. Veamos de qué herramientas hablamos y cómo podemos utilizarlas en nuestro trabajo para conseguir mejorar nuestra productividad.

  • Correo electrónico:
    • Gmail: es un gestor de correo electrónico muy fácil de utilizar que además se integra muy bien con el calendario y la gestión de las tareas, pues puedes añadir los mensajes como nueva tarea en tu lista de tareas.
    • Google Talk: es un servicio sencillo y gratuito que permite realizar llamadas de voz y enviar mensajes instantáneos.
  • Página Web o blog:
    • Google Sites:  es una herramienta gratuita que te permite crear sencillas páginas web sin tener conocimientos de HTML y sin necesidad ni de instalación ni de mantenimiento de ningún tipo. ¿No querías tener tu propia página Web?
    • Google Analytics: es una solución de seguimiento de páginas Web que proporciona información muy valiosa sobre el tráfico del sitio web y el éxito que está teniendo. Es muy fácil de usar y podrás ver y analizar el tráfico desde una perspectiva totalmente distinta.
    • Blogger: es una aplicación muy sencilla que te permite crear un blog en segundos. Al igual que Google Sites, te permite elegir distintas plantillas y diseños atractivos y personalizables.
  • Herramienta de traducción asistida por ordenador:
    • Google Translator Toolkit: (kit de herramientas de traducción de Google) es una herramienta TAO. Tan simple como eso. Está diseñado para permitir que los traductores utilicen de forma gratuita una herramienta TAO y que con ello se corrijan las traducciones que el Traductor de Google (Google Translate) genera automáticamente. Con esta herramienta, los traductores pueden organizar su trabajo y el uso compartido de traducciones, glosarios y memorias de traducción. Además, se pueden subir y traducir documentos de Microsoft Word, OpenOffice, RTF, HTML, texto, artículos de Wikipedia y Knols.
    • Google Translate: o Traductor de Google es un sistema de traducción automática gratuito, basado en datos estadísticos para traducir texto, documentos y páginas web a otras lenguas y en el instante. Google introdujo su propio software de traducción en 2007, antes Google utilizaba el traductor SYSTRAN, que es utilizado por otros servicios de traducción.
  • Agenda laboral y gestor de tareas:
    • Google Calendar: es una agenda y calendario electrónico desarrollado por Google que te permite sincronizarlo con los contactos de Gmail, invitarles y compartir eventos y calendarios. Con un simple, “Acepto” o “No acepto”, los destinatarios podrán ver cómo se integra en su calendario la cita con todos sus datos, o bien proponer una nueva fecha. Además, te permite gestionar las tareas, que también puedes crear desde Gmail.
  • Diccionarios y recursos documentales:
    • Google Chrome: no te permite crear una página Web, ni es un diccionario, ni nada parecido. Solo te permite navegar por Internet, pero no imaginas cómo. Desde que lo descargué, no utilizo otro navegador. Reconozco que su rapidez y simplicidad me tienen enamorado. Además, la posibilidad de integrar Google Dictionary es muy útil.
    • Google Search: ¿qué se puede decir del buscador de Google? Uno de los mejores buscadores, si no el mejor.
    • Google Libros: es un servicio de Google que busca el texto completo de los libros que Google escanea, convierte el texto por medio de reconocimiento óptico de caracteres y los almacena en su base de datos en línea.  Te sorprenderá la cantidad de información que tienes a tu disposición. Busca por ejemplo: traducción terminología.
    • Google Dictionary para Chrome: El diccionario de Google que antes existía era muy útil, pero lo integraron en Google Translate y dejamos de tener acceso. Sin embargo, existe una extensión para Google Chrome que es una de las herramientas más útiles que conozco para la lectura en el navegador. Simplemente es necesario seleccionar una palabra y se abrirá un bocadillo con el significado de la palabra. Se pueden elegir distintos idiomas.
    • Google Glossary: no es una herramienta en sí, sino un procedimiento. Mediante la búsqueda con operadores como “define”, podemos encontrar definiciones de las palabras desde el mismo buscador de Google. Si además utilizamos otros operadores con búsquedas como “intitle:glossary” o “inurl:kudoz” podremos encontrar resultados de glosarios en Internet o en las consultas terminológicas de Proz respectivamente. Absolutamente recomendable.
  • Fuente de noticias y actualidad traductológica:
    • Google Reader: hay mucha gente que no se entera de cómo va el mundo de la traducción porque no quieren perder el tiempo abriendo las páginas de los distintos blogs, revistas, empresas, etc. Eso es porque aún no saben lo que es un RSS feed, pero tampoco importa. Con Google Reader puedes simplemente escribir el nombre del blog, periódico o cualquier otra fuente de noticias, suscribirte y tendrás una única fuente de información en lugar de decenas, centenas o millares. Cada vez que haya un nuevo artículo, podrás verlo al abrirlo.
    • Google Alerts: te permite buscar usca contenido nuevo e interesante en la Web. Simplemente introduce tu consulta y almacena la búsqueda. Google te enviará un correo electrónico cuando encuentre nuevos resultados de, por ejemplo, una noticia de actualidad, la competencia en un sector, noticias sobre un acontecimiento, etc.
  • Oficina virtual:
    • Google Docs: es una solución en línea con las tres herramientas ofimáticas más utilizadas de la historia: un editor de textos, un editor de hojas de cálculo y un editor de presentaciones. Crea documentos básicos desde cero con pasos básicos y sencillos como crear listas con viñetas, ordenar por columnas, añadir tablas, imágenes, comentarios o fórmulas y cambiar la fuente, entre otras muchas cosas. Puedes subir tus documentos previos porque Google Docs acepta la mayoría de los formatos de archivo comunes, como DOC, XLS, ODT, ODS, RTF, CSV, PPT, etc. Probablemente no traduzcas aquí, aunque puedes integrarlo con las herramientas de traducción de Google. Sin embargo, podría ser el lugar perfecto para guardar tus presupuestos, facturas y demás documentos administrativos. Da igual dónde estés. Siempre podrás acceder si tienes conexión a Internet.
    • Google Cloud Connect para Microsoft Office: permite sincronizar tus documentos locales creados con Microsoft® Office en tu nube. De esta forma, varios usuarios pueden modificar un mismo documento en los conocidos programas de Microsoft® Office trabajando desde local. Es decir, puedes tener tu oficina en línea sin prácticamente esfuerzo.
  • Oficina móvil: 
    • Android: es un sistema operativo para dispositivos móviles como teléfonos o tabletas. Esto sí es una revolución. Con Android puedes tener todo lo anteriormente mencionado integrado en tu dispositivo móvil. ¿Acaso existe algo mejor para el traductor, ávido devorador de información y viajante errante?
Lo mejor de todo este universo de aplicaciones se resume en dos adjetivos: fácil y gratuito. Ser productivo es fácil. Es una cuestión de actitud. Esa actitud ha hecho de Google una de las empresas más productivas de la tierra. ¿No quieres aprovechar los recursos que te ofrece?

Para empezar, haberse formado y ser curioso por naturaleza, además de poseer grandes destrezas en el uso de la informática. Pero ese solo es el principio. Para ser un traductor productivo, hay que esforzarse mucho. Después queda un largo camino hasta conseguir trabajar de forma productiva. La práctica hace al maestro, dicen por ahí. Será por este motivo que en más de una ocasión me han preguntado qué necesita un traductor para trabajar. En realidad cuando me hacen esta pregunta, suelen ser personas interesadas en hacerse trabajadores autónomos. Así pues, este artículo va dirigido a quien ha pensado en “montar su empresa” en este nuevo mundo casi virtual en el que se mueven los traductores del futuro.

Empecemos por lo básico: ¿Qué podría necesitar un traductor para poder trabajar hoy en día?

  • Correo electrónico y telefonía: hoy en día, prácticamente el 90% de los nuevos trabajos de un traductor le llegan por correo electrónico. El otro 10% llega por teléfono o mensajería.
  • Página Web o blog: más que nunca, disponer de una página Web se ha convertido en nuestros días una necesidad profesional.  Un traductor autónomo funciona como una empresa y trabaja a través de la red. Quien no tiene página Web no existe. Bueno, tampoco es tan radical, pero si un cliente se interesa por ti después de leer tu CV, ¿no crees que te buscará en Internet?
  • Herramienta de traducción asistida por ordenador: este punto está claro.  Hoy en día, quien no sabe utilizar una herramienta TAO es un casi un marginado de la traducción. Y no solo eso, pues el uso de memorias de traducción ya no es algo novedoso. Ahora, la nueva revolución tecnológica es la integración de la traducción automática en el proceso de traducción. Si no sabes de qué va esto… ¡Ponte las pilas! Además, imagina que puedes hacerlo sin estar en tu oficina y utilizando la traducción en la nube. ¡Esto es una locura!
  • Agenda laboral y gestor de tareas: los nuevos proyectos para un traductor son bloques del Tetrix que hay que ir encajando en las siguientes semanas. No solo hay que encajar los proyectos, sino las tareas menos agradables que también consumen tiempo: marketing, facturación, presupuestos, administración, etc. No disponer de una agenda organizada es un completo suicidio. Es más, no disponer de un smartphone en el que se integre todo esto es otra muerte lenta, aunque no dolorosa.
  • Diccionarios y recursos documentales: sin duda, después de traducir, la documentación es la actividad que más tiempo le consume al traductor. Conviene, por tanto, disponer de mecanismos que nos ayuden a documentar nuestras traducciones y mejorar la precisión de las investigaciones.
  • Fuente de noticias y actualidad traductológica: para no quedarse atrás, nada mejor que disponer de una sola fuente de noticias desde la que estar al tanto de los avances que suceden en la industria de la traducción y saber cómo y qué se cuece en los blogs de traducción.
  • Oficina virtual: la actividad de la traducción casi siempre se realiza en local (tu propio PC), al menos hoy en día. La cloud translation o traduccción en la nube es también una realidad que poco a poco se irá imponiendo. No cabe duda de que el futuro informático pasa por eso que llaman nube, pero ahora mismo los programas más utilizados están en tu PC. ¿Qué ocurre si quieres hacer un presupuesto rápido, enviar una factura o consultar los datos de un cliente y no estás en la oficina? Lo ideal sería centralizar todo lo que no sea traducción en la nube.
  • Oficina móvil: Soy traductor, ya lo sabes. Ahora toca decirte que este punto me cambió la vida. Da igual dónde esté, mis clientes pueden contactarme. Ya no tengo que estar pegado al PC o no salir de casa. Y cuando no quiero trabajar, apago el móvil. Esto sí es una revolución.

Por supuesto, son demasiadas cosas, demasiados detalles, demasiados esfuerzos para seguir aprendiendo después de tantos años de estudio y además… no tienes dinero. No te flageles más. Así no lo conseguirás. Si quieres averiguar cómo hacer un buen uso de todo lo anterior con pocos clics del ratón, tan solo tienes que leer el siguiente artículo, San Google, patrón de los desamparados digitales y abrirte una cuenta en Gmail para utilizar aplicaciones gratuitamente que te ayudarán en la difícil tarea de llevar tu negocio de traducción adelante.

¡Suerte!

dic
20
Publicado por Sergio Calvo Páez el día 20 d diciembre d 2011

¿Eres de los que pierden el tiempo buscando programas, documentos o enlaces a través del menú de Inicio de Windows?

A ver, supongo que tendrás una destreza considerable. No lo dudo. También imagino que en más de una ocasión, has pensado: “Jo… otra tengo que hacer el recorrido Inicio/Todos los programas/carpetita de turno”. De hecho, apuesto a que alguna vez no has terminado una pequeña tarea por el simple hecho de tener que abrir la aplicación mediante este procedimiento.

Hay muchos lanzadores de aplicaciones por ahí circulando en Internet que podrían ayudarte a dejar de perder el tiempo. He probado varios y reconozco que el que más me gusta es Launchy. Estoy seguro de que conseguirás arañar unos minutos en tu día a día simplemente presionando ALT + Barra espaciadora para lanzar tus aplicaciones.

Ahora bien, ni siquiera es necesario instalar nada. Siempre hay una forma simple de hacer las cosas. Los que adoran personalizar los entornos de trabajo podrán además crear su propio lanzador. Con el siguiente truco podrás personalizar y sacar más partido a la barra de tareas de Windows. Ya no perderás más el tiempo buscando lo que tanto utilizas. A veces la productividad no está tan lejos de nuestras manos.

Es muy simple. Para personalizar tu barra de tareas de Windows simplemente tienes que:

  • Crear una carpeta en el escritorio que se llame “taskbars”.
  • Crear subcarpetas dentro de “taskbars” en las que incluirás los accesos directos y enlaces que más utilices.
  • Hacer clic con el botón de la derecha en la barra de tareas de Windows y después, Barras de herramientas / Nueva barra de herramientas. Eligir las carpetas una a una mediante el mismo procedimiento
  • Para ubicarlas en la posición deseada, es necesario desbloquear la barra de tareas.
  • Hacer clic con el botón de la derecha sobre cada barra de herramientas en la barra de tareas y desmarcar Mostrar texto.
  • Voilà! Ya tienes un lanzador de aplicaciones personalizado en Windows.
También puedes ver el siguiente vídeo para ver cómo se hace.

Probablemente, como ocurre con los colores, habrá gustos en todas las direcciones. Unos pensarán que no podrían vivir sin memorias de traducción y otros opinarán que en el modelo de negocio que tienen, las memorias de traducción les sirven de poco.

A pesar de los demostrados beneficios que nos ofrece el uso de memorias de traducción, aún hoy, en alguno de los cursos que he impartido, me encuentro con gente que intenta explicarme cuán imposible es la utilización de memorias de traducción en su empresa. A veces es por culpa de la temática, otras porque la utilización de gestores de memorias de traducción supondrá un cambio radical en el flujo de trabajo de la empresa, y en muchos casos, por miedo a lo desconocido. Ante esta realidad, me pregunto si los traductores y empresas que rechazan las ventajas del uso de memorias de traducción y otras tecnologías afines no pensarán que la tecnología se les echa encima como “una imposición” que prefieren postergar.

El problema radica en que rechazar el uso de la tecnología en la industria de la traducción es más una locura que un derecho. Para ilustrar esta realidad, nada mejor que utilizar una analogía de la vida real. Durante años me consideré un entregado defensor de las tradiciones. En casa de mis padres, el lavavajillas llegó cuando casi me marché, así que para mi lo ideal era fregar los platos. Hasta me relajaba esa actividad. Cuando mi mujer me comentó que compráramos un lavavajillas, mi respuesta fue rotunda: no. No sé cómo, semanas más tarde apareció el lavavajillas en casa y tuve que adaptarme a la tecnología. Pues bien, hace dos semanas se estropeó y creo que nunca habría imaginado el magnífico aliado que tenía en la cocina, sobre todo al haber peques en casa.

Más que una imposición, las memorias de traducción son una opción, muy buena por cierto, de aprovechar nuestro tiempo y rentabilizar los esfuerzos. Una memoria de traducción no es más que una carpeta cargada de textos que podemos consultar y reutilizar con pocos clics del ratón y cuantos más tengamos mejor. Una carpeta que crece y que cada día nos facilita más la labor del traductor. Los gestores de memorias de traducción son la llave que nos permite abrir la carpeta y que incluso nos ayudan a maximizar la reutilización de esos activos lingüísticos e integrarlos con otros recursos.

Una memoria de traducción no es la solución, dicho sea de paso, pero un buen uso de este recurso lingüístico significa productividad y hacer más con menos. No esperes más. Anímate a utilizarlas y optimizarlas. Mi mujer tenía razón con esto de la tecnología.

oct
01
Publicado por Sergio Calvo Páez el día 1 d octubre d 2011

¿Eres el tipo de persona que suele dejar las cosas para después?

Si es así, este texto te estaba esperando. No le hagas un desplante y dedícale unos minutos.

Todo comenzó hace unos días, charlando con un amigo. De pronto, tropezamos ingenuamente con la palabra inglesa procrastination. Tuvimos un efímero debate que nos condujo más allá del propio significado. Al principio, tan inocente en mi pensamiento, pensaba que esa palabra en español no tenía equivalente. Segundos más tarde me di cuenta.

En español, significa “dejar las cosas para más tarde“, pero en lugar de esta paráfrasis, los hispanohablantes tenemos un nutrido repertorio léxico que nos deleita con numerosas muestras del arraigo de esta palabra en nuestra cultura.

Palabras como posponer, aplazar, retrasar o demorar podrían perfectamente servir como equivalentes en su forma verbal. Pero hay más carga semántica en la palabra. No podemos ignorar que vaguear, holgazanear, haraganear, gandulear o simplemente reposar, pueden también estar implícitos. Sin olvidar, no obstante, que su significado también nos hace pensar en otros adjetivos como perezoso, irresponsable o inconstante por ser incapaz de finalizar nada importante.

El traductor, atrapado en la pantalla del ordenador, está expuesto a la distracción constantemente. Horas maratonianas de trabajo en soledad no significan concentración. La libertad, que no libertinaje, de una profesión liberal es a veces su mayor trampa y caemos en el error de postergar las obligaciones que menos nos atraen (contabilidad, marketing, fiscalidad o formación). Esa decisión sólo tiene un destino: empeorar las cosas.

Es imposible avanzar si no terminamos las cosas. Finalizar una tarea nos permite asumir nuevas metas, nuevos proyectos y liberarnos de responsabilidades. Si acumulamos tareas, acabaremos por recurrir a la multitarea. Nada agota más que pensar en cuánto tenemos por hacer.

Deja de pensar y ponte a hacer. Para seguir empapándote de esta palabra y ayudarte a eliminarla de tu vida, te propongo simplemente que veas la siguiente presentación. Además, si tienes Spotify o alguna otra posibilidad de escuchar esta canción, la vivirás más intensamente: Divenire de Ludovico Einaudi.

¡Espero que te motive!

Remotivate.org

sep
15
Publicado por Sergio Calvo Páez el día 15 d septiembre d 2011

¿Tienes agenda o vas por libre?

Si tienes agenda, te recomiendo que no sea en papel. Podrías desperdiciar el potencial de la tecnología actual. Si vas por libre, te recomiendo que sigas leyendo.

Gestionar el tiempo no es una tarea fácil. Solemos pensar que el trabajo marca nuestras vidas. Bailamos al son que nos toca. Pero no es cierto. El tiempo depende de nosotros. Ser consciente de este hecho resulta complejo, pero nos ayuda a enfocar nuestros esfuerzos en aquellos proyectos que son importantes y que realmente tienen que ver con nuestras metas personales y profesionales. Además, también nos permite más tiempo de esparcimiento.

Para ello hay que empezar desde el principio y cuestionarse algunos datos básicos:

¿Qué hacer?

Tomar conciencia de lo que hay que hacer es imprescindible. Anotarlo es el siguiente paso. Podemos almacenar mucha información en nuestro cerebro, pero también necesitaremos más energía para procesarla: “Utiliza el cerebro para las decisiones importantes, lo demás escríbelo”.

¿Cuándo hacerlo?

La falta de planificación es el mayor enemigo de la productividad. Encajar las tareas como un rompecabezas en el tiempo es un quebradero de cabeza. No cabe duda. Pero sus beneficios son cuantiosos. La libertad de concentrarnos en hacer y no en remendar cuando estemos manos a la obra mejorará nuestra productividad considerablemente.

¿Cómo hacerlo?

Cuando tenemos muchas tareas parece difícil a veces acabarlo todo. Incluso podemos llegar a ahogarnos sin solución. Nada más lejos de la realidad, la fórmula está en nuestras manos. Saber qué momento es el adecuado para cada tarea y seguir unos simples pasos:

  • Estima el tiempo necesario para finalizar cada tarea.
  • Organiza las tareas por prioridad.
  • Agrupa las tareas por tipo.
  • Sigue una metodología sistemática.
  • Concéntrate en terminar.

 

Un truco

La tecnología nos puede ayudar enormemente a gestionar nuestro tiempo. Existen muchas herramientas que nos permiten crear registros que nos servirán de guía en nuestro día a día, estemos donde estemos. Un par de ejemplos de este tipo de herramientas:

Remember The Milk Toodledo

Estas herramientas en la nube, se integran perfectamente con todos nuestros dipositivos (PC, Mac, smartphone, iPad, etc.). En casa, en la oficina, en el coche, sea donde sea, podremos gestionar nuestro tiempo y ser más eficientes. Si estás cansado de olvidar las cosas, deberías probarlo.

Lo mejor de todo es la satisfacción de ir tachando tareas completadas. Significa que controlamos nuestro tiempo. ¿No te apetece?

ago
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Publicado por Sergio Calvo Páez el día 15 d agosto d 2011

El pasado mes de junio de 2011 tuve la oportunidad de impartir un curso a través de videoconferencia (WebEx) para FEGILT. El curso era un proyecto piloto que quería organizar FEGILT para acercar Trados Studio y Multiterm a todos aquellos traductores que estaban interesados en conocer sus entrañas y llevarlos a su día a día.

La duración del curso fue de 15 horas, repartidas en 5 días. En cada sesión, se explicaba mediante una demo en vivo y en directo cómo realizar distintas tareas con Trados Studio. Los alumnos podían participar y expresar sus dudas, tanto verbalmente como mediante un chat que compartían todos los asistentes. El ambiente del curso, un tanto desconcertante al principio por estar cada uno solo ante el ordenador, dejó salir rápidamente el espíritu de un aula física en la que todos quieren participar. El sueño de todo profesor. Poco que envidiar a una charla presencial.

El curso estaba organizado en varios módulos cuya única finalidad era destripar el funcionamiento de la herramienta. Como la mejora de la productividad es el hilo conductor de los cursos que ofrece Traductivo, no se trataba de un curso solo para aprender a utilizar la herramienta. En realidad, el objetivo era adquirir las destrezas básicas para sacar partido a Trados Studio como traductor. Este objetivo estaba claramente gestionado gracias a que todos los alumnos disponían de una licencia temporal de SDL Trados Studio para practicar en casa o en la oficina durante los días del curso. Además, disponían de una guía de ejercicios para ir desarrollando las destrezas.

Los contenidos que se impartieron fueron esencialmente:

  • Traducción de archivos con Trados Studio.
  • Gestión de proyectos con Trados Studio.
  • Uso avanzado de Trados Studio y configuración avanzada de los proyectos.
  • Uso del control de calidad (QA Checker).
  • Gestión de la terminología con Multiterm.

 

El resultado fue muy positivo y la experiencia me indica que en el futuro, la docencia a través de Internet aumentará. En Traductivo queremos repetir la experiencia. ¿Te apuntas?
Puedes ver la opinión de una de las asistentes al curso en el blog “Te lo juro“, de Sarah Quijano.
jul
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Publicado por Sergio Calvo Páez el día 15 d julio d 2011

¿Cuánto tiempo tardas en encontrar tus cosas?

Si tardas más de 10 segundos, una vez sentado frente al ordenador, deberías seguir leyendo.

Acostumbramos a acumular archivos, datos e información en general sin norma ni procedimiento. Es curioso, pero somos capaces de seguir el más estricto sistema de gestión de la calidad de cualquier empresa, pero no somos capaces de encontrar ni organizar nuestros propios recursos. Solemos perder el tiempo una y otra vez buscando el mismo archivo, pero nunca lo guardamos donde deberíamos.

Si esto además ocurre con los recursos que son necesariamente útiles para nuestro trabajo. Entonces, tenemos un problema. No es lo mismo tener la habitación desordenada que tener patas arriba la mesa desde donde trabajamos. En definitiva, hablamos de dinero, que es por lo que trabajamos la mayoría y a lo que dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo. El trabajo de calidad no crece en el desorden.

¿Qué puedo hacer?

Tomar conciencia de la necesidad de ordenar y organizar nuestros recursos suele ser un paso tardío en la vida de cualquier traductor. De hecho, algunos nunca llegan a tomar conciencia. La decisión es nuestra.

¿Por dónde empiezo?

Por el principio. Y no es una tontería. Debemos seleccionar y poner a mano todos los recursos que son de primera necesidad. Igual que cada día tenemos un vaso de agua cerca en algún momento, y es fácilmente accesible, no podemos descuidar nuestras necesidades profesionales. Empieza por las herramientas, sigue con los activos lingüísticos, continúa con las fuentes documentales y almacena todo de forma organizada. Puedes utilizar un simple documento en Word,  una entrada en WordPress o una hoja Excel. Tú eliges.

¿Cuándo termino?

Por naturaleza, solemos acumular y acumular incluso si no lo necesitamos. Puede tener algo que ver con la supervivencia de la especie. Quién sabe. Pero ese es otro grave error que nos persigue recurrentemente. No necesitamos cantidad. Necesitamos calidad. Para organizar tus recursos, no crees listas sin sentido. Sigue el lema “the power of less” y cíñete a tus necesidades.

Recursos en Traductivo

En Traductivo puedes encontrar recursos que considero útiles. Puede que sean más de los necesarios. En Internet hay mucho material. Si no me crees, simplemente visita el blog de Laura Ramírez y encontrarás enlaces y más enlaces (muy bueno, por cierto). Cada uno atiende a sus necesidades. Yo atiendo a las mías, pero en Traductivo intento atender también a las tuyas. 

Dicho esto, te animo a utilizar estos recursos si consideras que cubren tus necesidades.

jun
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Publicado por Sergio Calvo Páez el día 15 d junio d 2011

¿Quién podía pensar que estar en las nubes es productivo?

Siendo más precisos, deberíamos decir la nube. Sí, esa gran masa blanca o gris que surca los cielos ahora también comparte su forma lingüística con un nuevo concepto en la vida de muchos profesionales de la traducción.

Resulta además curioso. Mi madre me decía a veces que estaba en las nubes. Mi padre que tenía muchos castillos de arena. Ahora la sociedad trabaja en edificios de vidrio (sílice, arena) y quiere llegar a las nubes.

Sea como sea, es necesario pensar en los aspectos positivos de este nuevo servicio para los traductores. La productividad seguramente se verá también mejorada. Aunque a primera vista el término nube pueda resultar opaco, se trata de algo simple: el software  y nuestros archivos ya no sólo estarán en nuestro ordenador.

Las ventajas para el traductor, a menudo viajero incansable y a veces temporero en los mapas, son innumerables. Tras el esfuerzo de entender el concepto, llega el provecho.

Veamos algunos ejemplos de aplicaciones que se integran en nuestro trabajo. Existen muchas más. No es el objetivo de este artículo hacer un barrido y enumerar todas las herramientas. Simplemente quiero despertar la curiosidad.

Wordfast Anywhere

Wordfast es una herramienta bien conocida en el sector. De algún modo significó la democratización de las herramientas y acercó las herramientas TAO a muchos traductores, tanto por su simpleza como por el precio.

Wordfast tiene además una versión Wordfast Anywhere que supone un claro ejemplo del concepto de traducción en la nube, es decir, sin disponer del software en nuestro ordenador. El traductor puede disponer de un software específico en línea, que además en este caso es gratuito. Como suele ocurrir, hay que ser cuidadosos con los temas de privacidad del material que subimos a esta nube.

 Google Translator Toolkit

Este es otro claro ejemplo de la tendencia. Google se caracteriza por su habilidad para hacer simple lo complejo y estar siempre en la cresta de la ola. En esta nube, cualquier traductor también puede sacar provecho de las memorias de traducción y la traducción automática.

Otros

Muchas empresas de traducción han desarrollado otras aplicaciones similares. Otros competidores en tecnología para traductores también tienen herramientas similares. En realidad, se trata de una tendencia que hará la vida de algunos traductores algo más sencilla.

Ventajas

  • No es necesario instalar ni desinstalar ningún software.
  • Evita colapsos de rendimiento de PC. Traducir suele implicar el uso de varias herramientas al mismo tiempo.
  • Suelen tener una interfaz de usuario intuitiva y estándar.
  • Cualquier PC sirve para trabajar.
  • Cualquier Mac también.
  • El traductor reutiliza el material de otros traductores en tiempo real mediante la TM en el servidor.
  • Se garantiza mayor coherencia en proyectos con muchos traductores.
  • La terminología se integra fácilmente.
  • Y por supuesto… Podemos trabajar desde cualquier lugar.
may
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Publicado por Sergio Calvo Páez el día 19 d mayo d 2011

¿Acumulas papeles por doquier?

¿Encuentras Post-Its en tus bolsillos? ¿Olvidas las cosas más simples?

Entonces deberías empezar a pensar en utilizar ese teléfono o smartphone tan fantástico que tienes como un Post-It. Tal vez tengas que cambiar el móvil, pero la oferta es amplia y asequible. Piensa que, además, podrás sincronizar todas tus notas automáticamente para que estén en tu ordenador. Para animarte a tomar la decisión, he pensado que sería conveniente hablarte de un par de herramientas muy interesantes que te convencerán para ser más productivo.
 

 Esta herramienta es sencillamente mi mejor amiga. Puedo utilizarla desde mi PC, mi móvil o en cualquier explorador Web. En ella guardo mis ideas, mis trabajos, mi día a día. Pero no es una agenda. Es un Post-It “tuneado”. En ThinkWasabi puedes encontrar multitud de trucos y sugerencias que harán tu vida cambiar.

 

 Esta herramienta sí es una agenda. Ahora bien, este nuevo concepto de agenda se basa en lo simple. Se integra en todos los dispositivos. Probablemente pronto también se integre en los frigoríficos para evitar tener que estar poniendo papeles en la puerta. Sin duda, es una revolución para la organización de la agenda personal.

Para que entiendas mejor en qué consisten estas herramientas y alguna más, te animo a que veas el siguiente vídeo. Es muy divertido.

The App Show – Productivity from Super Mega Action Plus on Vimeo.

abr
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Publicado por Sergio Calvo Páez el día 21 d abril d 2011

Hablar de inteligencia emocional es hablar de productividad personal, consecución de objetivos, empatía profesional y eficiencia en el trabajo.

Si realmente quieres cumplir tus sueños y alcanzar nuevas metas en la vida, incluso más allá del mundo laboral, la IE es tu llave.

Estamos acostumbrados a gestionar el tiempo, los proyectos, las tareas o los pensamientos. Pero, ¿sabemos gestionar nuestras emociones? ¿Qué suele ocurrirnos en situaciones limite y bajo mucha presión? ¿Cómo nos afecta el cansancio mental? ¿Cómo afrontamos el futuro incierto del traductor?

La respuesta a estas preguntas es el fármaco para muchos problemas. La fórmula mágica pasa por ser conscientes de la inteligencia emocional. Todos somos capaces de tomar decisiones bien pensadas y sacar partido al razonamiento. Sin embargo, no todos somos capaces de aprovechar las sensaciones y emociones. Esas que han permitido que la especie humana evolucionara durante miles de años. La inteligencia emocional nos ayuda a tomar decisiones en segundos, o mejor, en milésimas de segundo. Decisiones que cuestan entender desde el prisma de la razón. ¿Se puede oler el éxito o el fracaso? Nuestros sentidos pueden hacerlo.

Si te interesa desarrollar tu inteligencia emocional, debes plantearte unos objetivos:

  • Fuerza de voluntad y compromiso personal en tus actos.
  • Alimentar la confianza en uno mismo.
  • Desarrollar habilidades para percibir, identificar y canalizar adecuadamente las emociones.
  • Aceptar proactivamente los cambios.
  • Aplicar soluciones creativas frente a los problemas.
  • Fomentar una comunicación efectiva.

Al fin y al cabo, desarrollar tu inteligencia emocional te permitirá ser consciente de dos realidades: las competencias personales y las sociales. Entre las competencias personales que se deben desarrollar para mejorar la productividad mediante la inteligencia emocional encontramos básicamente la toma de conciencia de nuestras emociones, la canalización de las emociones y la automotivación. Entre las compentencias sociales, caben destacar la comunicación efectiva o la empatía. La poción mágica tiene varios ingredientes que algunos ignoran, pero no por ello son menos importantes.

El traductor no trabaja con palabras. Trabaja con personas que pagan por palabras. Saber gestionar las emociones que nos provocan tanto esas personas como esas palabras y que afectan a nuestro trabajo es una llave mágica. No dejes de utilizarla.

mar
20
Publicado por Sergio Calvo Páez el día 20 d marzo d 2011

Una buena forma de conocer los entresijos de la profesión y no andar dando bandazos de un lado al otro sin asesoramiento es asociarse. Existen muchas asociaciones. Todo dependerá de nuestros intereses.

Empecemos por ver una lista de algunas opciones que tenemos:

 

Internacional

España

Una interesante para traductores autónomos noveles.

 

Después de ver esta lista, la primera pregunta que uno se plantea al ver tantas asociaciones es:

¿Cuál es la mejor?

La segunda pregunta probablemente será:

¿Cuál cuesta menos?

No podemos ser simplistas al responder. Existe un gran esfuerzo detrás de todas ellas y un valor humano que no podemos ni debemos menospreciar. Ahora bien, si pretendemos ser productivos en nuestra decisión de apostar por una o varias, creo que habría que tener en cuenta algunos aspectos:

  • ¿Tiene una buena bolsa de trabajo?: Seamos objetivos, si estamos hablando de una asociación profesional, lo mejor será que su bolsa de empleo sea amplia e interesante. Ofertas se podrán encontrar en muchas otras fuentes. El papel estratégico de la asociación profesional de traductores en materia de bolsa de empleo debería resumirse en dos términos, calidad y primicia. La calidad hace referencia a las características del empleo que ofrecen y la primicia a la relación que tiene la asociación con empresas y profesionales del sector. Si la noticia de un buen puesto de trabajo llega antes a esa asociación que a otros foros, entonces no hay duda de que estamos ante la asociación que nos interesa.
  • Cantidad y calidad de los servicios que presta: Algunas asociaciones, no por mucho ofrecer van a ser mejor. Es importante identificar exactamente los servicios que ofrecen y valorar su calidad. La clave está en reconocer si se ajustan a nuestras necesidades y en si darán respuesta a nuestras dudas.
  • Profesionales de reconocido prestigio: Como en los cursos de formación, es importante que los integrantes de la asociación y sobre todo sus colaboradores (para formación, asesoramiento, etc.) tengan una amplia experiencia en el sector. Hay que tener en cuenta que cada caso es especial, por mucho que haya unos patrones más o menos fijos. Así pues, más vale que quien nos atiende haya trajinado con desparpajo en esta industria.
  • Organización de eventos con otros profesionales: Este dato es de especial interés para los que comienzan su andadura en la traducción. Conocer a otros profesionales y tomarse un café con ellos es de indudable valor. Gracias a esas conversaciones se resuelven muchas dudas, se conocen posibles colaboradores y clientes y sobre todo, se pasa un rato muy agradable entre tanta gente que te comprende perfectamente.
Es decir, ¿es necesario asociarse? Esta pregunta tampoco tiene respuesta absoluta. Depende. Pero sin duda es un gran recurso que en la mayoría de los casos mejora nuestra productividad, ya sea buscando empleo, resolviendo dudas o tramitando algún servicio.
feb
15
Publicado por Sergio Calvo Páez el día 15 d febrero d 2011

Si imagino al traductor productivo trabajando en su despacho, indudablemente pienso en una imagen que representa un ideal. Esta descripción del traductor productivo incluye diversas competencias, habilidades y gustos personales.

Además de haber recibido buena formación, de  poseer destrezas comunicativas y técnicas y de ser capaz de trabajar bajo la presión de la soledad de la pantalla, producto de un cambiante sistema de mercado, el traductor productivo, en definitiva, se mira al espejo y puede ver que:

  • La calidad es lo primero.
  • Cada día aprende algo nuevo.
  • Sabe un poco de todo y mucho de algunas cosas.
  • Todos sus dedos acarician el teclado y saludan de lejos al ratón.
  • Planifica y organiza su tiempo.
  • Sabe priorizar.
  • Utiliza cualquier procesador o editor de textos que aparece en pantalla.
  • Exprime con astucia las herramientas de traducción asistida por ordenador.
  • Crea y gestiona la terminología de sus proyectos.
  • Centraliza e integra sus activos lingüísticos.
  • Adora la palabra macro.
  • Es un experto en comunicación por Internet.
  • Su oficina está en la nube.
  • Gestiona con empatía sus relaciones profesionales.
  • Siempre entrega a tiempo.
  • Se adelanta a los imprevistos.
  • Asiste a eventos y se mantiene al día de las nuevas noticias.
  • Entiende las ventajas de la traducción automática.
Y ahora que lo pienso, el traductor productivo casi tendría que ser una máquina. ¿Te atreves?
ene
14
Publicado por Sergio Calvo Páez el día 14 d enero d 2011

¿Qué significa improductivo?
Según la RAE, simplemente “que no produce“. Así de simple. Pero yo creo que hay más. Intentaré demostrarlo.

Para empezar, solo hace falta analizar su antónimo y, por ende, la carga semántica de la que carece. Nuevamente, según la RAE, productivo, va. (Del lat. productīvus):

  • adj. Que tiene virtud de producir.
  • adj. Que es útil o provechoso.
  • adj. Econ. Que arroja un resultado favorable de valor entre precios y costes.

Es decir, que si soy improductivo, entonces ni soy útil ni provechoso. Es más, en términos económicos, mi negocio de traducción seguramente esté dando resultados desfavorables. Sin duda, la idea de ser improductivo no es muy apetitosa si quieres dedicarte a esto de la traducción.

Para darte un ejemplo práctico, te puedo contar lo que parece una anécdota y esconde la llave maestra. Inmerso en la vorágine diaria de traducción, apareció un término de los denominados “indeseables” (requieren una documentación intensa). Después de un buen rato, encontré su equivalente entre la amalgama de diccionarios y bases de datos terminológicas. Como iba con prisa por terminar la traducción, no anoté el equivalente en ningún sitio.

Meses más tarde, me llegó un nuevo proyecto similar para otro cliente. De pronto, escondida entre las sangrías de renglones abarrotados de términos de robótica surgió la palabra y entonces pensé: “¡Maldita mi memoria: el término estaba ante mis ojos y no recordaba su equivalente!”

Ese hecho me irritaba enormemente. Intenté recuperar las huellas de mi búsqueda anterior. Pero no lo encontré con tanta facilidad. Perdí aún más tiempo buscando el dichoso proyecto anterior. “¡Qué perdida de tiempo y qué poco productivo”, pensé.

Esa hora que perdí por segunda vez habría podido dedicarla a ir al gimnasio si hubiera hecho un par de clics en Multiterm la primera vez.

Ser improductivo es muy cotidiano. Ser productivo significa dar el paso hacia el trabajo eficiente. ¿Te apetece?